Máximo, pescadero jubilado: "Si no tuviera la casa pagada, con mi pensión de 800 euros sería un muerto de hambre"
Con la casa pagada, Máximo evita el desahucio, pero sus 800 euros vuelan entre facturas y comida. Hoy, el pescado que él vendía es un lujo inalcanzable para su bolsillo.
