A pesar de que España está batiendo récords de empleo en la construcción, el cual ha registrado el mayor crecimiento interanual de toda la economía española con una subida del 5,2%, o la agricultura, hay profesionales, como Manuel Armando, que denuncian una profunda escasez de talento especializado.
Esto se debe, tal y como señala el especialista en el podcast Sector Oficios, a una falta de relevo generacional que cuente con todo el conocimiento necesario para realizar las diferentes tareas que requiere el sector con el mayor profesionalismo posible.
76.300 ocupados más en la construcción que en 2025
Los datos oficiales confirman la magnitud del fenómeno. El sector de la construcción cuenta actualmente con 1.555.400 personas ocupadas. Es el motor principal del empleo español con 76.300 ocupados más que el año anterior.
Esta cifra supera con creces el crecimiento de los servicios (+1,6%) o de la agricultura. El grueso de este mercado laboral reside en las actividades de construcción especializada, que agrupa a 801.700 profesionales. Sin embargo, las constructoras estiman oficialmente que faltan decenas de miles de jefes de obra, encofradores e instaladores.
“Le tienes que pagar lo mismo a uno que sabe que a uno que no”
Manuel Armando, o Mandy, como le conocen popularmente, es un veterano solador y alicatador asturiano reconvertido en especialista de reformas integrales de baños.
Aunque empezó a trabajar con tan solo 15 años, reconoce que a pesar de que en su sector "hay mano de obra a punta pala", no está lo suficientemente cualificada; por lo que denuncia que "le tienes que pagar lo mismo a uno que sabe que a uno que no".
“Se están acabando los que quieren aprender y los que quieren enseñar”
La Fundación Laboral de la Construcción señala que es un problema estructural. Solamente el 10% de los trabajadores son menores de 30 años. Los jóvenes optan mayoritariamente por carreras universitarias.
Las empresas exigen en ocasiones habilidades inalcanzables para nuevos candidatos y recurren a la inmigración para cubrir las jubilaciones. Mandy señala directamente a la desaparición del antiguo contrato de aprendizaje, el cual facilitaba enseñar el oficio. "Eso era la caña", recuerda el experto, y lamenta que "se están acabando los que quieran aprender y los que quieran enseñar".
“No hay ayudas que favorezcan a que los chavales aprendan”
Y es que, para este profesional autónomo, resulta inviable asumir los costes actuales por un trabajador sin experiencia. No encuentra apenas diferencia salarial entre un perfil principiante y un oficial de primera. "No hay ayudas que favorezcan a que los chavales aprendan; tenían que pagarte por enseñar y para encima tienes que pagar tú", critica abiertamente.
Esta falta de atractivo juvenil tensiona fuertemente el precio final de la vivienda y retrasa las entregas de obra civil y edificación. Ante este panorama, profesionales como Mandy optan ya por trabajar en solitario asumiendo varias tareas como la fontanería, electricidad y carpintería para no depender de terceros; aseguran que “la solución al país la tengo yo: todos autónomos y quitar funcionarios”.

