La trabajadora llevaba teletrabajando 4 años, desde la pandemia, y la empresa aseguraba que debía volver a la oficina porque así lo exigían las campañas, pero no negoció ni le ofreció una alternativa.
El Alto Tribunal aclara que la vestimenta de trabajo es una condición laboral que debe garantizarse a toda la plantilla por igual cuando realizan las mismas funciones.
COAG advierte de que la incorporación legal de trabajadores extranjeros será clave para cubrir la falta de mano de obra en el campo, que da empleo a más de 700.000 personas en España.