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Juan Manuel Lorente, abogado: “Este es el mejor despido que te puede hacer la empresa”

Aunque es una causa válida para aplicar un despido disciplinario, el despido únicamente por bajo rendimiento debe demostrarse detalladamente.

Juan Manuel Lorente, abogado laboralista
Juan Manuel Lorente, abogado laboralista |RRSS
Esperanza Murcia
Fecha de actualización:

Que te despidan no es plato de buen gusto para la mayoría. Ahora, dentro de lo malo, hay situaciones que pueden ser más ventajosas para el empleado. Y es que, por el hecho de haber recibido la carta de despido, no está todo perdido. Los abogados recomiendan leerla con antelación y ver que la empresa ha justificado correctamente los motivos. Sobre esto, un abogado laboralista ha advertido de que un tipo en particular se puede reclamar ‘fácil’, asegurando que en la mayoría de los casos acaba en despido improcedente.

“Este es el mejor despido que te puede hacer la empresa. De hecho, si te lo hace, lo más normal es que consigas una indemnización”, adelanta Juan Manuel Lorente. Se refiere al despido por bajo rendimiento y, no es que sea ilegal despedir por este motivo, sino que puede ser difícil demostrar esa bajada. De hecho, el artículo 54 del Estatuto de los Trabajadores, recoge como causa de despido disciplinario “la disminución continuada y voluntaria en el rendimiento de trabajo normal o pactado”.

Ahora, como se decía, la cuestión es que “no es fácil despedir a una persona por ese motivo y que sea legal”, como señala el abogado. “Lo más normal es que al demandar e impugnar el despido sea complicado que la empresa pueda aprobar este bajo rendimiento. Por lo tanto, hay bastantes posibilidades de que se pueda ganar el tema y conseguir una indemnización”, agrega.

“La mayoría se han ganado”

Para que el despido por bajo rendimiento sea válido, la empresa tiene que justificar y probar detalladamente que el rendimiento se sitúa por debajo de lo normal y exigible, a pesar de haber facilitado al trabajador las condiciones y formaciones necesarias. Así lo explican desde ‘Campmany Abogados’, que recomiendan a la empresa contar con registros objetivos y verificables que demuestren el bajo rendimiento, como puede ser informes de evaluación, estadísticas de productividad o comparativas con el rendimiento de otros empleados.

Otro punto clave es demostrar que se ofreció apoyo, formación o recursos adicionales al trabajador para ayudarle a mejorar su rendimiento.

Si todo esto no se hace, lo más probable es que el despido, si reclama el trabajador, se declare improcedente. “Si llevas mucho tiempo trabajando, puede haber mucho dinero a juego. Por eso te recomiendo que si te dan una carta de despido, la leas detenidamente y si incluye la empresa el bajo rendimiento como único motivo de despido, asesórate y plantéate demandar porque igual te sale el tema bastante rentable”, reitera el abogado Lorente, avisando de que ha visto “muchos despidos de este tipo y la mayoría se han ganado”.