Un estudio elaborado por EAPN-ES (European Anti Poverty Network) confirma el número de personas que viven en la pobreza en España. Aproximadamente, hay 9,6 millones de ciudadanos en situación de vulnerabilidad extrema, colocando la tasa en el 19,5%. Este es el dato más bajo de la serie histórica analizada y se encuentra por debajo del nivel previo a la Gran Recesión.
El XVI informe ‘El estado de la pobreza 2026’ que se puede descargar en este enlace ha sido elaborado por la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y Exclusión Social en el Estado Español y avisa que esta mejoría en el marcador global no impide que muchos hogares sigan viviendo sin tener ingresos suficientes que garanticen lo más básico como podría ser la alimentación y la vivienda.
Este estudio se ha realizado tomando como base datos de 2025 que colocan el umbral de la pobreza en 12.220 euros al año por unidad de consumo, esto es, 1.081 euros al mes. Esto quiere decir que los expertos consideran que en los hogares en los que se baja este nivel de ingresos se encuentran en situación de pobreza.
Yendo un paso más allá, aparece el término de pobreza extrema que está marcado por un límite de 8.147 euros al año, 679 euros al mes por unidad de convivencia y aquí se encuentran 3,9 millones de personas, el 8% de los españoles.
La pobreza se ha reducido, pero el problema sigue
Aunque el informe muestra que la tasa de pobreza encadena tres años de bajada, el problema sigue existiendo y adquiere una gran dimensión especialmente cuando afecta a los niños. El indicador AROPE (At Risk of Poverty or Social Exclusion) llega al 25,7% de la población que reside en España lo que, traducido a la situación actual, revela que 12,6 millones de personas están en riesgo de pobreza o de exclusión social.
La cifra por sí sola es alarmante pero se mantiene estable con respecto a 2024. Ahora, hay que tener en cuenta que la pobreza en España afecta a un alto número de menores. Uno de cada tres niños o adolescentes está en este riesgo, el 33,8% (2,7 millones de menores). El 28,4% vive directamente en situación de pobreza, lo que se traduce en 2,2 millones de niños.
La pobreza severa infantil alcanza al 12,5%, por encima del 8% de los adultos. El organismo que ha elaborado el informe señala que en el caso de los niños, la falta de recursos se vive con más intensidad. La brecha de pobreza en niños se coloca en el 29%, frente al 26,9% del total nacional.
Hogares vulnerables en los que viven menores

Los expertos que han estudiado la realidad de muchos hogares en España destacan que los datos referentes a la pobreza infantil son los peores de Europa. Según el organismo, aparecen los valores más altos tanto en pobreza como en riesgo de pobreza y esta realidad se comprueba en unidades familiares en las que viven menores con algún tipo de dependencia o necesidad especial.
Se han analizado los hogares monoparentales que son de los más afectados con un 50,6% seguidos por las familias numerosas con un 47,1%. Las unidades de convivencia en las que hay niños marca la diferencia en los umbrales analizados.
Donde hay menores, la renta media está en 11.220 euros
Los hogares donde hay menores suelen presentar menor capacidad económica, la renta media por persona en España está en 15.620 euros anuales pero baja a 11.220 entre personas de menos de 18 años, esto es, niños y adolescentes con una renta media por persona de 12.178 euros por debajo de los 19.032 que aparecen en las familias donde sólo hay adultos.
Hay otro grupo poblacional entre los que la pobreza es más evidente que son las personas de origen extracomunitario que tienen una media de 9.619 euros por persona y quienes viven de alquiler a precio de mercado presentan una media de 11.658 euros.
El documento señala que el acceso a la vivienda y la subida del precio del alquiler e hipotecas afecta a un 32,6% de las personas que no tienen casa, pagan su renta y están en riesgo de pobreza, más del doble de quienes tienen casa en propiedad.
Diferencia de ingresos entre las personas pobres y el umbral para ser clase media
Otro dato de importancia es la distancia existente entre los ingresos que tiene una persona considerada pobre y el umbral que necesita para pasar a clase media - baja o para dejar de serlo. En el año 2025, que es cuando se recogieron los datos, la media de ingresos por unidad de consumo de las personas en riesgo de exclusión fue de 8.938 euros anuales frente a un umbral de 12.220 euros. La brecha queda, por tanto, en el 26,9%.
Las ayudas sociales ayudan a que esta situación se alivie pero, como señala el estudio, “no la elimina”. Según EAPN-ES, en el caso de que el Estado no pagase ninguna prestación, la pobreza infantil se dispararía del 28,4% hasta el 37,9%.
Para terminar, este estudio deja claro que aunque la economía española está creciendo y que cuenta con mejores indicadores macroeconómicos, la tasa de pobreza se está reduciendo muy despacio, y las ayudas tardan en llegar a los colectivos vulnerables especialmente a los que tienen menores a cargo.

