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Un anciano vive más de 30 años en una casa que construyó en un parque y las autoridades terminan echándolo

El hombre llevaba instalado en el parque desde 1990 y había construido allí una vivienda improvisada con redes de pesca, cuerdas y lonas.

Una imagen del anciano
Una imagen del anciano |Global News
Lucía Rodríguez Ayala
Fecha de actualización:

Construir una casa en un terreno público sin tener ningún tipo de permisos puede terminar provocando problemas, incluso la demolición, cuando las autoridades deciden recuperar el terreno. Es lo que le ha ocurrido a un hombre de más de 70 años que llevaba viviendo desde aproximadamente 1990 en un parque en Vancouver (Canadá), y que finalmente ha tenido que abandonar el lugar después de que los operarios municipales desmontaran su vivienda.

El hombre había construido 30 años antes una casa improvisada utilizando viejas redes de pesca, cuerdas desechadas de los puertos deportivos cercanos y varias capas de lonas para protegerse de la lluvia. Con el paso de los años, según Global News, se convirtió en el residente más antiguo y conocido de todo el parque. 

Pese a que la vivienda era bastante rudimentaria, el anciano contaba con todo lo necesario para vivir. En una caja de madera almacenaba linternas, pan y un cargador portátil para el teléfono y, para afrontar los días más fríos, que podían llegar a los 20 grados bajo cero según él mismo explicó, utilizaba una manta y cuatro sacos de dormir.

Los operarios desmontaron la vivienda después de más de tres décadas

Pero su vida en el parque terminó en mayo de 2026, cuando los operarios municipales comenzaron a desmontar la vivienda, y sacaron todos los materiales y escombros acumulados alrededor de la casa.

Desde la Junta de Parques explicaron que al anciano se le habían ofrecido a lo largo de los años varias alternativas de alojamiento a las que se había negado y que sabía que había sido avisado previamente de que tendrían que actuar para demoler la casa.

“Les habíamos dado a las personas muchas oportunidades para encontrar un espacio”, explicó el director de parques, que aseguró que había “camiones y camiones cargados de escombros” y que algunos de los materiales acumulados incluso tenían que ser analizados.

Las autoridades señalaron además que la pérdida de árboles provocada por una plaga de polillas había reducido la protección que anteriormente ofrecía la zona en la que se encontraba instalado el campamento.

El hombre permaneció frente a su casa durante todo el tiempo que los trabajadores desmontaban la que había sido su hogar durante más de 30 años, aunque se negó a hablar ante las cámaras.