Cuando una persona tiene que vender su casa porque no puede hacer frente al coste de las reparaciones, supone dejar de una forma inesperada los recuerdos de toda una vida. Recuperarla tiempo después puede convertirse en algo más que una simple compra y es lo que pensó una joven estadounidense de 21 años que trabajó en tres empleos y ahorró durante tres años para poder comprar de nuevo la casa que había pertenecido a su abuela.
La joven creció en esa vivienda de Canton, en Illinois, que recuerda como el centro de la vida familiar, donde se celebraban fiestas, reuniones y otros momentos importantes. Sin embargo, su abuela terminó viéndose obligada a venderla debido al elevado coste de las reparaciones que necesitaba.
Fue entonces cuando la joven se hizo la promesa de que algún día recuperaría la casa para su abuela, y para ello comenzó a ahorrar mientras trabajaba simultáneamente en Aldi, Dunkin' Donuts y un estudio de tatuajes, según recoge US Bank, el banco que concedió la hipoteca.
Ahorró durante tres años hasta que la casa volvió a salir a la venta
La oportunidad de poder comprar la casa coincidió con el momento en que a la joven se le terminaba el contrato de alquiler y vio un anuncio que le llamó la atención, y es que la antigua casa de su abuela había vuelto al mercado.
“No tenía ni idea de lo que tenía que hacer para comprar su casa; solo sabía que tenía que empezar a ahorrar”, explicó la joven. Con la ayuda de un agente inmobiliario y de un asesor hipotecario, inició el proceso para hacerse con la vivienda.
Tras tres años ahorrando, la joven consiguió comprarla esta primavera, y comunicó la noticia a su abuela en un video que posteriormente publicó en TikTok y que terminó acumulando millones de reproducciones.
Desde entonces, la joven ha comenzado a adaptar nuevamente la casa, pintando las paredes y realizando pequeñas modificaciones, mientras prepara las primeras reuniones familiares en la vivienda.
Recuperó la casa donde había crecido con toda su familia
Para esta joven, la compra no supone solo dejar de pagar el alquiler, sino recuperar un lugar estrechamente ligado a su infancia y a la historia de su familia. “Es mucho mejor que alquilar”, aseguró, reconociendo que poder recuperar ese ambiente es una de las principales razones por las que decidió comprarla.
“Recuerdo a toda nuestra familia viviendo apretujada en esta casa. Me emociona poder revivir esa sensación”, explicó.

