El 45,6% de las vacantes existentes en España durante el último trimestre de 2025 tardó al menos tres meses en cubrirse, según los datos publicados por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) en el informe del ‘Observatorio de las ocupaciones’. Como principal motivo está la falta de cualificación y especialización aunque en sectores como el de la hostelería tienen que ver otros factores como los contratos fijos discontinuos, la estacionalidad y las condiciones laborales de sueldo y horario de trabajo.
El mercado laboral español presenta una paradoja que se mantiene a pesar de los buenos datos del paro que para la ministra Yolanda Díaz muestran una clara tendencia al alza en el empleo a pesar de que se sumaron 19.517 desempleados más en agosto, y es que buena parte de las empresas con ofertas de empleo activas no consigue al candidato perfecto para cubrirlas.
En otras profesiones, en cambio, existe una saturación de candidatos. Entonces, ¿qué pasa para que estas empresas no consigan aumentar la plantilla a pesar de sus necesidades? Según los datos publicados por el SEPE para los que ha usado una muestra de 95.340 puestos activos y cuenta con el respaldo de la Encuesta Trimestral de Coste Laboral facilitada por las compañías, la falta de especialización fue el motivo señalado en el 72,6% de las vacantes de difícil cobertura.
Y esto no es todo, porque casi un 15% quedó sin ocupar debido a que los candidatos no estaban de acuerdo con las condiciones salariales o laborales que les ofrecieron. El informe señala que esto no es nuevo y que podría ir a peor con los años. Las nuevas tecnologías y la implantación de la IA reducirán las oportunidades laborales en muchas ocupaciones donde hay una alta demanda, pero dejarán el terreno llano en aquellas en las que actualmente faltan profesionales.
Las condiciones laborales, un escollo para las contrataciones
Dentro de una misma actividad, como apunta este informe, pueden convivir profesiones en las que haya una escasez de aspirantes con otras en las que aparezca una cantidad tal de candidatos que compliquen los procesos de selección. Es el caso del sector textil donde faltan perfiles industriales, mientras que en los tradicionales cuentan con mayor saturación. En Sanidad, en cambio, los problemas se concentran en profesiones como médicos y enfermeros debido a que tienen una alta exigencia académica.
Luego, aparecen las condiciones laborales. Por eso, en el informe se pide que los datos proporcionados por las empresas deberán ser analizados con cautela especialmente en los casos en que las plantillas sufren una alta rotación de personal. Por ejemplo, en hostelería que encuentra dificultad debido a la estacionalidad de los empleos y a los sueldos u horarios.
Por eso, hay que atender a cada profesión de modo individual, sin generalizar. Este desajuste marca una diferencia también en lo referente a la formación disponible y las necesidades empresariales. En España el peso de la población que cuenta con estudios de Bachillerato o Formación Profesional sigue siendo bajo cuando se compara con otros países europeos.
Esto se deja ver, entre otras, en las vacantes de técnico especialista donde generalmente entre los requisitos aparece haber finalizado estudios de FP.
Las profesiones tecnológicas serán las más afectadas por la llegada de la Inteligencia Artificial
La Inteligencia Artificial se está convirtiendo en un quebradero de cabeza para miles de empleados especialmente en los casos de trabajo en oficinas o expertos en TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación). Grandes multinacionales como Nestlé o Nissan ya han realizado cambios en su modo de trabajar y han presentado Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) debido a la implantación de la IA.
Una de las profesiones más afectadas podría ser la de asistencia al usuario de tecnologías de la información y la comunicación, ya que el SEPE asegura que el número de demandantes de empleo en el sector podría reducirse apenas un 1,9% con respecto al año anterior y los contratos de trabajo bajarían un 26,3%.
Otro caso sería el de los ingenieros de telecomunicaciones con una subida en el número de candidatos del 4,5% pero con una bajada del 49,3% en el número de contratos. Se muestra una situación de “saturación” por la combinación de más personas en búsqueda activa de empleo y una bajada del 50% aproximadamente en las contrataciones.
Cuando estos datos se trasladan a la llegada de la IA, el 84% de las ocupaciones en las que faltan candidatos se ajusta mínima o insistentemente a esta tecnología. Esto quiere decir que la automatización no valdrá para cubrir vacantes que actualmente presentan problemas serios a las empresas.
El 49% de las empresas en las que hace falta urgentemente mano de obra están expuestas a la Inteligencia Artificial generativa y el 21% la ha integrado a altos niveles. Para terminar, los perfiles con más aspirantes y una exposición significativa son recepcionistas, economistas, bibliotecarios, documentalistas, traductores, intérpretes y administradores de bases de datos.

