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Consigue un trabajo de funcionario tras aprobar unas oposiciones que estudió mientras vivía en la calle

Probó diferentes empleos pero en ninguno conseguía estabilidad y terminó viviendo entre cartones, sin poder imaginar que lograría el primer puesto en unas oposiciones.

Hombre sin techo en pie escalera
Un hombre se lleva la mano a la cabeza sentado al pie de una escalera. |Envato
Berta F. Quintanilla
Fecha de actualización:

Aprobar unas oposiciones y trabajar como funcionario de carrera en las distintas administraciones, como la de la Seguridad Social, es el proyecto de vida para miles de personas que retoman el hábito de estudio, cansados de las condiciones laborales que ofrece la empresa privada. Este esfuerzo se multiplica cuando no se tienen facilidades para conseguir un preparador o una academia simplemente porque no alcanza el sueldo para pagarlos. 

Es el caso de Valter Fonseca, un brasileño que se ha vuelto viral tras aprobar unas oposiciones y conseguir un puesto de funcionario en el ayuntamiento mientras estudiaba en las calles, ya que no tenía hogar. Buscando una vida mejor se marchó de Bahía a Patos de Minas, donde entregó el currículum a decenas de empresas buscando un empleo, pero nadie le llamaba. 

Finalmente, para conseguir un pequeño salario, comenzó a trabajar limpiando la estación de autobuses, realizando encargos para los comerciantes o llevando las maletas a los viajeros que iban llegando. Como no tenía dinero para pagar un alquiler o una hipoteca, se quedaba a dormir allí mismo, en los bancos. 

Durante el tiempo en que estaba en la calle, como cuenta en una entrevista para TV Paranaíba, terminó sus estudios de Secundaria y devoraba los libros que caían en sus manos. Poco iba a imaginar que su vida iba a dar un vuelco cuando consiguió el primer puesto en unas oposiciones convocadas por el Ayuntamiento de la localidad. 

Empezó recogiendo basura en la calle a cambio de comida

La situación económica por la que atravesaba la familia de Valter terminó en tragedia. Su madre le abandonó y los vecinos y algunos familiares se hicieron cargo de él, alimentándolo y comprándole la ropa para ir al colegio. Comenzó a ‘trabajar’ recogiendo basura a cambio de comida y con 16 años entró en el mundo del narcotráfico aunque asegura que “jamás usé armas ni empleé la violencia”.

Más tarde decidió abandonar ese mundo y empezó a trabajar como pintor. “Me enamoré de mi profesión, hacía paneles en las calles, escribía en muros, creaba pancartas y carteles”. Con esto ganaba algo de dinero que aumentaba cuando se hacía cargo de dibujar la propaganda electoral de los políticos en plena campaña.

Pero la llegada de las empresas de publicidad le hicieron regresar al paro. “Pasé mucha hambre”, recuerda. Entonces conoció a un vecino de Patos de Minas que le dijo que debería trasladarse a esa ciudad si quería prosperar. “Me dijo que allí encontraría empleo y lo necesario para mantenerme”. 

“Nunca te desanimes, ni cuando lo pierdas todo”

Uno de los comerciantes que conoció en Patos de Minas le ofreció empleo como personal de limpieza en su local. Algo que aceptó inmediatamente, y acudía todas las mañanas a su puesto mientras por las tardes leía, aprendía y se preparaba para el examen.

“Siempre me ha gustado mucho la lectura, incluso en los años en que vivía en la calle, nunca dejé de repasar las materias que ya había estudiado”, asegura durante la entrevista. Fue entonces cuando le animaron a presentarse a unas oposiciones en el Ayuntamiento de Patos de Miras. Y cuando el periodista le pregunta si realmente consiguió aprobar unas oposiciones viviendo en la calle, él contesta satisfecho: “sí, lo logré”.

Además, cuando salieron las listas de aprobados se dio cuenta de que tenía en primer puesto. Ya tenía trabajo para toda la vida en el sector público. “Las personas no pueden desanimarse de ninguna manera, ni siquiera cuando están viviendo en la calle, sin nada. Es fundamental creer en el potencial que tenemos cada uno de nosotros”, concluye.