El Gobierno ha dado luz verde a la Oferta de Empleo Público (OEP) de 2026 para la Administración General del Estado (AGE), con un total de 27.232 plazas, un número de puestos cercano al de las últimas convocatorias y que deja ver como la incorporación de funcionarios sigue a un ritmo alto. La aprobación llega casi un año después de que el Ejecutivo publicara en el Boletín Oficial del Estado (BOE) la OEP de 2025, que contemplaba 36.588 plazas en total, incluyendo otros cuerpos, con 26.889 destinadas a la AGE, siendo considerada en aquel momento como una de las mayores convocatorias de la última década.
La comparación entre ambas ofertas muestra que Función Pública sigue teniendo la intención de mantener un importante volumen de empleo público mientras reorienta los perfiles hacia nuevas necesidades. En el caso de 2026, la cifra de plazas para la AGE, 26.886, es prácticamente idéntica a la del año anterior, lo que marca una clara tendencia a estabilizar plantillas y rejuvenecerlas al mismo tiempo. Unos puestos que ahora podrán disfrutar de la jornada de 35 horas semanales que se ha implantado recientemente.
Pero lo más importante de esta OEP no son sus cifras realmente, sino la inclusión de plazas en perfiles más tecnológicos que antes no se habían dado. El Consejo de Ministros ha aprobado un modelo que pone el acento en la transformación digital de la Administración y en la incorporación de perfiles especializados, en línea con las prioridades marcadas por el Gobierno en materia de modernización del sector público.
El ministro para la Transformación Digital y de Función Pública, Óscar López, quiso destacar tras la reunión del Consejo que la nueva convocatoria “tiene como gran prioridad la digitalización y el uso de la Inteligencia Artificial en la Administración Pública”, con el objetivo de mejorar los servicios a los ciudadanos.
En esta línea, la OEP de 2026 incluye 1.700 plazas tecnológicas, lo que supone un incremento del 42% respecto al año anterior. Además, por primera vez se convocarán especialidades específicas dentro del Cuerpo Superior de Sistemas y Tecnologías de la Información para captar expertos en inteligencia artificial, ciberseguridad y ciencia de datos, ámbitos considerados estratégicos en el actual contexto económico y tecnológico.
La oferta incorpora también un componente extraordinario vinculado a las nuevas prioridades políticas y medioambientales. En concreto, se suman 346 plazas destinadas a emergencias climáticas, dirigidas a perfiles como meteorólogos, ingenieros forestales o agentes medioambientales, en respuesta al aumento de riesgos asociados al cambio climático.
En conjunto, y sumando otros cuerpos como Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado o las Fuerzas Armadas, la oferta total supera las 37.000 plazas, ligeramente por encima de la del ejercicio anterior, según el Ministerio.
La nueva OEP 2026 llega también en medio de un clima tenso con los sindicatos, que se quejaron de la “opacidad” en la información acerca de la convocatoria, ya que ni el ministro Óscar López ni el Gobierno informaron previamente del número de plazas totales y de cómo se iba a configurar esta oferta de empleo público.
Cambio de modelo y prioridades estratégicas
Más allá del volumen de empleo, la OEP de 2026 introduce una modificación relevante en el diseño de las convocatorias: la supresión de la tradicional tasa de reposición. Este sistema, que vinculaba el número de nuevas plazas a las bajas producidas en la Administración, se sustituye por un modelo que atiende directamente a las “prioridades reales” del Estado, según explicó el ministro.
El nuevo enfoque se traduce en un refuerzo de áreas consideradas estratégicas, como la transición energética, la digitalización, la seguridad o las infraestructuras. Entre las medidas concretas, destacan las 852 plazas vinculadas a políticas climáticas, las 601 para mejorar infraestructuras de transporte o las 1.589 destinadas a seguridad y defensa.
Al mismo tiempo, el Ejecutivo mantiene el objetivo de mejorar la atención al ciudadano, con un refuerzo de la red de oficinas públicas y una ampliación de recursos en ámbitos como la sanidad, donde se duplican las plazas en hospitales y centros estatales, y la educación en Ceuta y Melilla.
Empleo neto y rejuvenecimiento de plantillas
Desde 2021, las sucesivas ofertas de empleo público han permitido generar empleo neto y reducir la edad media de las plantillas, que se sitúa en torno a los 49 años, según datos del Ministerio. En el caso de 2026, el Gobierno estima la creación de unos 6.200 empleos netos, consolidando una tendencia que busca no solo cubrir vacantes, sino también modernizar la estructura de la Administración.
El Ejecutivo insiste en que esta política responde a una visión de largo plazo: fortalecer el papel del Estado en un contexto de incertidumbre económica y tecnológica, al tiempo que se adapta a los nuevos retos derivados de la digitalización y el cambio climático.
Queda por ver, no obstante, el grado de ejecución real de estas plazas, un aspecto que en convocatorias anteriores ha suscitado críticas, y la capacidad de la Administración para atraer talento especializado en ámbitos donde también compite el sector privado.

