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Gonzalo León, abogado: “Si lo que han okupado es tu vivienda habitual, estaremos hablando de un delito de allanamiento de morada, que es más grave que si nos hubieran ocupado una vivienda en la que nadie reside”

El experto aclara que tanto el tipo de vivienda como el tiempo de acción del propietario son claves en el proceso de desalojo de una vivienda okupas

Gonzalo León, abogado
Gonzalo León, abogado |Redes sociales del bufete Vilches Abogados Madrid
Lucía Rodríguez Ayala
Fecha de actualización:

Llegar a una vivienda en propiedad y encontrarla okupada es uno de los miedos de muchos propietarios, sobre todo cuando se trata de segundas residencias que no se vistan a diario. Esta situación genera, además de la rabia inicial, mucha incertidumbre sobre cuáles son los derechos y obligaciones que tienen los dueños, que en ningun caso, podrán tomar la justicia por su mano para recuperar la vivienda, ya que esto le traería incluso, más problemas legales. 

Si el propietario decide actuar por su cuenta e intentar recuperar el inmueble de forma unilateral, podría pasar de ser la víctima a ser el investigado. Así lo ha dejado claro el abogado Gonzalo León lo ha aclarado a través de un vídeo publicado en las redes sociales del bufete Vilches Abogados Madrid, en el que analiza cómo deben proceder los dueños de una vivienda ante la okupación. 

Según explica, el tiempo de reacción y la naturaleza de la propiedad son factores determinantes para lograr un desalojo.

Pasos a seguir ante la okupación de una vivienda 

Lo más importante que señala el abogado ante la okupación de una vivienda es mantener la calma y no ceder ante el impulso de actuar por propia cuenta. "Ni se te ocurra acudir a la vivienda para cambiar la cerradura, cortar la luz o cortar el agua", advierte León, ya que el propietario podría acabar cometiendo un "delito de coacciones inmobiliarias". 

Lo primero que tiene que hacer el propietario es avisar a la policía de inmediato para que quede constancia de la okupación, sin importar el tiempo que haya transcurrido.

El segundo paso, es tras el aviso acudir de forma presencial a la comisaría para presentar una denuncia formal. Para ello, es clave aportar la escritura de propiedad y todas las pruebas posibles, como facturas de suministros o testimonios de los vecinos, que serán determinantes en el posterior procedimiento judicial.

La okupación de la vivienda habitual es más grave que la de una segunda residencia

A la hora de que se lleve a cabo el proceso de desalojo de una vivienda okupada, el tipo de residencia es clave. Y es que si los okupas se han instalado en la vivienda habitual del propietario, se incurre en un "delito de allanamiento de morada". Este escenario es considerablemente más grave que si se ocupa un inmueble en el que no reside nadie de forma habitual, caso en el cual se calificaría únicamente como un "delito de usurpación".

Por ello, tal y como destaca el abogado, en el momento en que se abre el procedimiento judicial resulta estrictamente necesario "solicitar una medida cautelar consistente en el desalojo inmediato".

Para el abogado la rapidez con la que se actúe también es fundamental para el éxito del desalojo, ya que si la ocupación se detecta en sus primeras horas o al día siguiente, la policía puede considerar el delito como flagrante y proceder directamente al desalojo, encontrando muchos menos obstáculos judiciales que si han transcurrido varias semanas.