La grave crisis migratoria por la que está pasando el territorio de Ceuta no solo ha generado un clima de tensión social y de seguridad que no se había visto desde hace años, sino que también está afectando al comercio de la zona y a los trabajadores autónomos que desempeñan sus actividades en la ciudad autónoma. Viendo como el caos se apoderaba de la zona tras la entrada masiva de miles de personas desde Marruecos que comenzó este jueves, a muchos establecimientos de la ciudad no les quedó otra que cerrar por precaución y en defensa de las aglomeraciones que ya se estaban dando en otros negocios cercanos.
Esto ha supuesto tener que paralizar por completo su actividad económica, al menos mientras dure la invasión, ya que aún no ha sido controlada del todo, lo que deja a muchos comerciantes locales sin poder vender y con pérdidas económicas por tanto, además de la incertidumbre de no saber cuándo podrán volver a abrir. Ante esto, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha salido al paso mediante una declaración institucional que ha tenido lugar este viernes en la propia Ciudad Autónoma.
Pedro Sánchez ha aprovechado para decir que el líder del Ejecutivo ceutí, Juan Jesús Vivas, le ha trasladado la enorme preocupación por la asfixia económica que están sufriendo los negocios locales ante el cese de su actividad comercial. Para tratar de paliar este perjuicio económico directo, Sánchez ha adelantado un compromiso de dar apoyo económico, asegurando que su gabinete va a "analizar qué políticas podemos también habilitar desde el Gobierno de España para poder ayudar a esas tiendas, a esos pequeños comercios, a esos autónomos" que se encuentran en una situación de gran dificultad como consecuencia directa del caos vivido desde la jornada de ayer.
Un "ataque a la integridad territorial" impulsado por las mafias
Más allá del ámbito puramente económico y comercial, el presidente del Gobierno ha querido contextualizar la magnitud de esta avalancha humana, elevando el tono para definir lo sucedido como "un ataque, una violación de la integridad territorial de España". Para que no queden dudas de la postura del Ejecutivo, Sánchez ha calificado los hechos como verdaderamente "deplorables", recordando firmemente que Ceuta es una ciudad española y que este suceso merece la máxima condena y rechazo.
El origen de este repentino descontrol fronterizo (que rompe por completo con la dinámica de reducción de flujos migratorios irregulares que venía registrando España con caídas cercanas al 40% anual) radica en una grave desinformación. Según ha explicado Sánchez, todo parte de una "lectura interesada" por parte de las mafias que trafican con seres humanos sobre una reciente sentencia del Tribunal Supremo. Dicha resolución judicial señalaba que no existía encaje legal para las devoluciones en frontera de las personas que entrasen "a nado" por el mar, al considerar que en el agua no existía una barrera física como sí ocurre en el perímetro terrestre. Un mensaje que corrió "como la pólvora" impulsando a miles de personas a lanzarse al mar.
Bollas en el espigón, 400 agentes más y agilización de las expulsiones
Para poder atajar la situación y recuperar la normalidad en las calles y comercios ceutís, el Gobierno ya ha puesto en marcha un importante despliegue de seguridad. En primer lugar, se ha ordenado a la empresa pública Sasemar y a la Armada la instalación de "bollas en el espigón". El objetivo de este movimiento es acatar la orden del Tribunal Supremo creando una "barrera física" y de contención visual en el mar que permita, administrativamente, reanudar de inmediato las repatriaciones en frontera.
De igual forma, el Ministerio del Interior ha reforzado también la seguridad entre las calles donde se han producido la mayoría de problemas de orden mediante el despliegue de 400 agentes extra de la Policía Nacional y la Guardia Civil, lo que supone un 10% más de los que suele haber en la zona. Estos tendrán que trabajar coordinados con el Ejército de Tierra para patrullar las calles y plazas de la ciudad con el objetivo de que no se produzcan más altercados de ningún tipo. A la vez que esto, la comisión de asilo se ha reunido hoy con carácter de urgencia para materializar y agilizar al máximo los expedientes de expulsión, lo que ya está permitiendo la salida de muchos de los migrantes que entraron irregularmente ayer.
En resumidas cuentas, Sánchez ha querido transmitir un mensaje de tranquilidad a todos los vecinos y comerciantes que se han visto involucrados en los incidentes, dando garantías de que pondrán todo de su parte para restablecer el orden allí. "El Estado está aquí. Defendemos la seguridad y la convivencia en Ceuta como la defenderíamos en el perímetro de la M30 en Madrid", ha asegurado el líder del Ejecutivo.

