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José Antonio, taxista: “He llegado a estar cuatro horas esperando sin hacer ningún servicio”

El profesional explica a NoticiasTrabajo que empieza su jornada entre las 6.30 y las 7.00, y que puede pasar largos periodos esperando en la parada sin facturar.

José Antonio, taxista
José Antonio, taxista, durante el reportaje |NoticiasTrabajo
Icíar Carballo
Fecha de actualización:

Trabajar 12 horas como taxista no significa facturar durante 12 horas. Buena parte de la jornada puede transcurrir dentro del vehículo o en una parada, esperando a que entre un nuevo servicio. 

José Antonio es taxista autónomo en Roquetas de Mar (Almería), y asegura en un reportaje para NoticiasTrabajo que, aunque lo habitual es que los tiempos de espera sean más cortos, en alguna ocasión ha llegado a pasar “hasta cuatro horas” sin recoger a ningún cliente.

Su día suele empezar temprano, entre las 6.30 y las 7.00 horas, y lo primero que hace es desplazarse a la parada más cercana a su domicilio e incorporarse al sistema de reparto de servicios mediante una aplicación móvil. Por lo que, desde ese momento, queda a la espera de una llamada, un aviso de la central o una solicitud realizada por teléfono, WhatsApp o aplicación.

Sin embargo, no siempre entran servicios de manera rápida. “Hay épocas en las que nos metemos muy poco en la parada y hay otras en las que tenemos que estar mucho tiempo”, confiesa, explicando que la demanda cambia según el día, la temporada y la zona, por lo que resulta difícil prever cuánto tardará en llegar el siguiente cliente.

Durante horas parado sin saber cuándo llegará el siguiente servicio

José Antonio señala a NoticiasTrabajo que puede pasar perfectamente una hora esperando en una parada, aunque en situaciones excepcionales, ese tiempo puede alargarse mucho más. “He llegado a estar hasta tres y cuatro horas”, asegura.

José Antonio, taxista

Un tiempo que forma parte de su jornada laboral, pero que no genera ingresos, ya que mientras el taxi está parado, no hay carrera ni taxímetro en marcha, siendo la incertidumbre de si la espera dura unos minutos o varias horas la parte más difícil de la profesión en este sentido. “Puedes meterte en una parada y que en ese rato no haya ningún servicio en esa área. Eso nunca lo sabes”, señala.

Las comidas dependen de las horas de mayor demanda

La organización del día también está condicionada por los momentos en los que hay más clientes. José Antonio asegura que, en su zona, la franja comprendida entre las dos y las tres de la tarde suele concentrar bastante actividad.

Por ese motivo, intenta comer antes o después de esa hora. “Suelo intentar parar a comer antes y, si no, después, para cubrir los servicios”, explica a NoticiasTrabajo. Como vive en el mismo municipio en el que trabaja, normalmente come en casa, mientras que el desayuno suele hacerlo en una cafetería.

José Antonio, taxista

Incluso necesidades básicas como ir al baño requieren cierta planificación. Según relata, este es uno de los problemas habituales del oficio, explicando que cuando necesita parar, suele acudir a una cafetería, consumir algo y utilizar el aseo.

Este artículo forma parte de ‘Un día trabajando…’, la nueva serie de NoticiasTrabajo en YouTube en la que nos adentramos en distintas profesiones y sectores para conocer cómo es una jornada laboral desde dentro, sus condiciones y los aspectos menos conocidos de cada oficio.