Volver a estudiar después de jubilarse puede convertirse en todo un reto, especialmente cuando han pasado varias décadas desde la última vez que se pisó una universidad. Sin embargo, un jubilado francés de 78 años ha conseguido terminar un máster en Ciencias Humanas como primero de su promoción, después de retomar sus estudios con 73 años.
Michel Joullié decidió regresar a la universidad en 2020 porque siempre había sentido cierta frustración por no haber continuado su formación en el ámbito de las Ciencias Humanas. Para hacerlo compatible con su vida, buscó una universidad que ofreciera formación a distancia y terminó matriculándose en la Universidad de Caen, aunque tuvo que comenzar de nuevo desde el primer curso de la carrera.
La mayor parte de las clases las siguió a través de internet, aunque también tuvo que acudir presencialmente en algunas ocasiones. “Era un estudiante de pelo blanco que caminaba pegado a las paredes”, relata en Le Télégramme recordando aquellos primeros días, en los que todavía se sentía fuera de lugar entre compañeros mucho más jóvenes.
Volvió a estudiar materias que había dejado hacía más de 50 años
Aunque esta no era la primera vez que este jubilado iba a la universidad. En 1968 había estudiado en París-Nanterre antes de marcharse a Estados Unidos, donde terminó graduándose en gestión y marketing. Después desarrolló una larga carrera profesional vinculada al transporte aéreo, el turismo y el golf.
Tras jubilarse en 2008, comenzó a implicarse cada vez más en diferentes proyectos sociales. Dos años después fundó una asociación franco-vietnamita-camboyana dedicada a facilitar educación a niños huérfanos, una experiencia que despertó su interés por estudiar las causas de las situaciones de vulnerabilidad.
Por este motivo, cuando llegó al máster, eligió la especialidad de Vulnerabilidad de las poblaciones. Su trabajo final se centró en la estigmatización de los migrantes y en el papel de la ayuda humanitaria dentro de las políticas migratorias, tomando como referencia los campamentos de Calais.
Para realizarlo, viajó hasta en 12 ocasiones a la zona y recogió testimonios de asociaciones, periodistas y políticos. “Me impresionó mucho ver las condiciones en las que viven los migrantes, pero al mismo tiempo tenía que desempeñar mi papel de sociólogo y no tomar partido”, explicó.
“Me levantaba en mitad de la noche para estudiar”
Uno de los mayores obstáculos de volver a estudiar con más de 70 años fue volver a acostumbrarse a memorizar grandes cantidades de información para los exámenes y la defensa de su trabajo final. La preparación llegó a ocupar buena parte de su día e incluso de sus noches. “Me levantaba en mitad de la noche para estudiar”, reconoció.
Pero su esfuerzo terminó dando muy buenos resultados, y es que cuando recibió sus calificaciones en junio, descubrió que había terminado como primero de su promoción, obteniendo además una mención de notable y una nota de 16 sobre 20 en la defensa de su trabajo final.
Sus profesores le han animado ahora a continuar estudiando y realizar un doctorado, aunque todavía no ha tomado una decisión. “No sé si voy a lanzarme, todavía lo estoy dudando”, explicó.

