John Adesoye un hombre de 64 años, ha cumplido su sueño de graduarse en Enfermería y lo mejor es que lo ha hecho acompañado de uno de sus hijos. Siempre quiso ir a la Universidad, cuando llegó a Reino Unido procedente de Nigeria, lo primero que hizo fue conseguir un empleo como electricista para poder mantener a su familia.
Su infancia fue complicada, sus padres no tenían mucho dinero y trabajaban en el campo. En esa situación fue cuando se despertó su interés por la electrónica y desarrolló ciertas habilidades que le permitieron, al poco tiempo de entrar en Inglaterra, tener un trabajo e ingresar un sueldo. Luego, cuando uno de sus hijos empezó a ir a la Universidad, también quiso matricularse.
Para eso, realizó un curso de dos años como asociado de enfermería y otros dos como aprendiz en el sistema sanitario inglés. Luego, comenzó sus estudios en la Universidad del Oeste de Inglaterra (Bristol).
Conseguir esta titulación a pesar de su edad, le ha abierto muchas puertas laborales. De hecho, empezó a trabajar en el Hospital Southmead, donde estuvo realizando las prácticas como cuenta en una entrevista para el medio Good News Work.
Ahora está orgulloso de lo que ha conseguido y da un consejo a quienes se encuentren en su misma situación: “no escuches nunca a quienes te digan que eres demasiado mayor para ir a la universidad”.
“Fue un sueño que jamás hubiera imaginado”
Adesoye nació en el seno de una familia de campo, en Nigeria, donde contaban con pocos recursos para salir adelante. Desde pequeño, mostró curiosidad por aprender, y quería saberlo todo. Especialmente el funcionamiento de una pequeña radio que había en la casa que desmontaba y montaba continuamente.
Cuando creció decidió marcharse a Grecia donde empezó a trabajar de electricista reparando varios equipos y después cambió de país, pasando a Reino Unido donde no tardó en encontrar un empleo parecido al que había estado desempeñando.
En su cabeza rondaba la idea de estudiar Enfermería aunque reconoce que “nunca pensé que podría ir a la Universidad, para ser sincero aunque me apasiona aprender cosas nuevas”. “Cuando era pequeño sentía curiosidad, cuando se me abrieron las puertas de la Universidad no me lo pensé, lo hice con el corazón”.
Sus clases tuvieron lugar en el Hospital Southmead, donde iba una vez a la semana y donde coincidía con su hijo Daniel que estaba estudiando una carrera relacionada con la música “Compartimos Universidad durante una parte de nuestros estudios aunque nuestras profesiones iban a ser completamente distintas”.
“Si yo pude hacerlo, otros también”
Estudiar junto a chicos y chicas más jóvenes que él influyó en su experiencia y de este modo lo cuenta en el reportaje. “Hicieron que rebajase unos cuantos años de golpe”. Una vez que terminó los cuatro años de formación, recibió una oferta para trabajar en el hospital donde realizó sus prácticas.
“Pienso que esta historia podrá ayudar a quienes descartan regresar a los estudios porque piensan que son mayores. Si yo he podido, otros también. Somos brillantes, más de lo que pensamos y mucho más fuertes de lo que podríamos imaginar”.
Con 64 años ha firmado un contrato de trabajo como enfermero y ya cuenta con una amplia trayectoria profesional a sus espaldas. “Esta graduación tiene un significado muy especial”, concluye.

