El cofundador de Microsoft, Bill Gates, ha reabierto el debate sobre la entrada de la Inteligencia Artificial (IA) en el mercado laboral, proponiendo crear una categoría de empleos reservados exclusivamente para seres humanos, esto es, que aunque la Inteligencia Artificial sea capaz de desempeñarlos esté vetada. La intención sería la de proteger el trabajo y mantener la intervención de personas en las profesiones, como las relacionadas con la Sanidad o los cuidados, en las que es imprescindible.
Ha sido a través de un ensayo que ha publicado en su blog ‘Gates notes’ llamado ‘The turbulent AI is here. The choices we make you now are critical’, en el que avisa que la IA no va a afectar sólo a un sector profesional sino que sus efectos van a arramblar con el derecho, la atención al cliente, la medicina, la industria y especialmente el campo de la programación y las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación).
Recientemente, un trabajo elaborado por expertos del Instituto IFO señalaba que la mitad de las empresas en las que se estaba implantando la Inteligencia Artificial prevé bajadas salariales a sus empleados con menos de 5 años de experiencia.
“Algunas ocupaciones podrían desaparecer definitivamente”, sentencia en el informe que considera que esta decisión no depende sólo de las labores que podrá ejercer una máquina sino de aquellas que es fundamental mantener en manos humanas.
Un 40% de los empleos actuales podrían quedar incluidos en algún tipo de protección aunque es complejo decidir cuáles y cómo se debería hacer.
Empleos que siempre deben estar gestionados por personas
Entre los empleos que Gates considera que habría que preservar están los relacionados con el cuidado de personas y para explicar esta postura, recurre a la atención que recibió su padre durante los últimos años de avance de su enfermedad de Alzheimer. Explica que el acompañamiento por parte de profesionales de los cuidados tuvo “un componente humano que ningún robot debería nunca sustituir”.
También ejemplifica en su blog con la comunicación de una enfermedad que no tiene cura ya que una IA está capacitada para hablar con un paciente, sí, pero una noticia de esa gravedad siempre debería ser transmitida por una persona.
Luego están otros sectores como la salud mental, la sanidad y la salud donde se propone la permanencia de personas humanas al frente empleando la IA como lo que es, una herramienta de apoyo que amplíe sus capacidades. Algunas profesiones podrían estar siempre protegidas pero en otros casos, habría que poner en marcha programas de reciclaje y formación.
Este planteamiento, que Bill Gates ha llamado ‘Human Reserved’ no se aplicaría del mismo modo en todos los países ya que una sociedad podría elegir dejar el cuidado de los mayores en manos de personas mientras que en otros casos donde no haya tantos trabajadores se podría acudir a los robots.
Impuestos extra para la IA y los robots
Gates propone cambios en el sistema fiscal para que sustituir trabajadores por máquinas no suponga un punto de ahorro importante para las empresas. Contratar a una persona implica tener que pagar las cotizaciones sociales y la compra de una máquina siempre se puede contar como un gasto empresarial.
La idea sería gravar los robots y los token que tienen como base los sistemas de la IA y con ese dinero, pagar programas de formación, aumentar la protección social y ayudar a quienes se quedan en paro o empeoren sus condiciones laborales como consecuencia de la llegada de la IA.
Además se compensaría el descenso de los ingresos públicos que derivan de las cotizaciones y los sueldos pero Gates asegura que esto debería ser de manera selectiva. Es necesario, concluye, que los países se pongan de acuerdo en una estructura internacional que coordine la regulación de la IA. “Esta tecnología puede favorecer ataques biológicos y cibernéticos a infraestructuras esenciales como hospitales, abastecimiento de agua o redes eléctricas”.

