Hacer trampas durante un examen puede parecer una solución fácil cuando no se está suficientemente preparado para la prueba, pero puede tener graves consecuencias para los estudiantes. En caso de que les pille, las represalias pueden ser no solo suspender el examen, sino también quedar apartado durante un tiempo del sistema educativo. Es justo lo que le ha pasado a un alumno de un instituto francés que no podrá presentarse durante un año a ningún examen de Bachillerato ni a pruebas para obtener un título público de educación superior por utilizar inteligencia artificial durante una prueba.
El estudiante fue pillado copiando cuando realizaba el examen escrito preliminar de francés en el instituto Maintenon de Hyères. Según informan desde el medio Le Figaro étudiant, durante la prueba utilizó su teléfono móvil para consultar contenidos relacionados con el temario mediante una herramienta de inteligencia artificial. El supervisor se dio cuenta de lo ocurrido, aunque, siguiendo el procedimiento establecido, permitió que el alumno terminara el examen antes de redactar un informe sobre el posible fraude.
El caso fue posteriormente trasladado al comité disciplinario de Bachillerato de la academia de Niza, que decidió prohibirle presentarse durante un año a cualquier examen relacionado con este título o con un diploma expedido por una institución pública de educación superior.
Sus padres alegaron que la sanción era desproporcionada
El estudiante y sus padres acudieron al Tribunal Administrativo de Niza para recurrir la decisión, y aunque no negaron que hubiera utilizado el teléfono y la inteligencia artificial durante el examen, ni que su conducta estuviera prohibida, consideraban que la sanción era excesiva.
Según se detalla en la resolución, la familia alegó que el joven no tenía antecedentes disciplinarios, que se encontraba sometido a una fuerte presión por parte de sus padres y que había comprendido la gravedad de lo ocurrido. También explicaron que se había disculpado en varias ocasiones.
Además, defendieron que el procedimiento no se había desarrollado correctamente, ya que la citación para comparecer ante el comité disciplinario no detallaba las infracciones que se le atribuían.
El tribunal reconoció que había existido esta irregularidad. Sin embargo, entendió que no era suficiente para anular la sanción porque el alumno conocía perfectamente los hechos por los que estaba siendo investigado.
El tribunal considera que pudo defenderse correctamente
Los jueces tuvieron en cuenta que el estudiante había firmado el informe de fraude el mismo día del examen, que sus padres habían hablado del caso con el responsable de la autoridad educativa regional y que el joven tuvo la oportunidad de dar su versión ante el comité disciplinario.
Por este motivo, el tribunal consideró que el error en la citación no había impedido que pudiera defenderse ni había vulnerado sus derechos durante el procedimiento.
Los magistrados también rechazaron que la prohibición de presentarse a exámenes durante un año fuera desproporcionada. Según explica el abogado Louis le Foyer de Costil en el medio, no existe una sanción automática para todos los casos de fraude, sino que cada situación se analiza teniendo en cuenta factores como la actitud del alumno, el reconocimiento de los hechos, sus circunstancias personales o si la conducta había sido premeditada.
Pese a que el uso de inteligencia artificial todavía no implica siempre castigos más graves que otras formas tradicionales de copiar, el abogado considera que estas herramientas podrían tener cada vez más peso en las decisiones de los comités disciplinarios. En este caso, el Tribunal Administrativo de Niza confirmó la sanción y rechazó el recurso presentado por el estudiante y sus padres.

