Las largas jornadas, los horarios condicionados por la normativa y los imprevistos forman parte de la rutina de miles de transportistas. Una realidad que también ha encontrado su hueco en las redes sociales, donde algunos profesionales muestran una cara del transporte de mercancías que normalmente no se conoce.
Irene, camionera asturiana conocida en TikTok como @yaslin_irania, ha relatado en uno de sus vídeos una de esas jornadas. Lo que ella describe con ironía como un “día muy tranquilo” ha incluido desplazamientos por Logroño y Cantabria y un regreso hacia Madrid que tuvo que interrumpir antes de alcanzar su destino. “Hoy me he ido a Logroño y Cantabria, pero de vuelta a Madrid me he quedado a medio camino porque no me daban las horas”, explica.
La conductora había viajado primero hasta Logroño y después a Cantabria para descargar un contenedor. Tras recoger otro, emprendió el camino hacia Madrid, pero tuvo que detenerse antes de completar el trayecto al alcanzar el límite de horas disponible para conducir, cuando su previsión era volver a ponerse en marcha en torno a las seis de la mañana.
Una situación que ilustra uno de los principales condicionantes del transporte profesional por carretera, como son los tiempos de conducción y descanso, que obligan a los chóferes a organizar los trayectos no solo en función de las distancias y las entregas, sino también de los periodos máximos permitidos al volante y de las pausas obligatorias.
“Cuando me deis las luces, después escribidme porque no sé quién sois”
La actividad de Irene en TikTok ha hecho que su trabajo trascienda la cabina del camión, ya que en sus publicaciones combina escenas de sus rutas con comentarios sobre su vida cotidiana y ha ido formando una comunidad que, en ocasiones, la reconoce incluso mientras conduce.
“Mil gracias a los que me encuentro en carretera y me saludáis”, agradece en el vídeo. Sin embargo, la camionera admite que muchas veces resulta imposible saber quién está detrás de quien saluda, por eso hace un llamamiento señalando que “cuando me deis las luces, después escribidme porque, si no, no sé quién sois. No me da tiempo a ver la empresa, no me da tiempo a ver el camión, no me da tiempo a ver nada”.
Vacaciones para descansar, pero también para “hacer mogollón de cosas”
La desconexión cuando termina la ruta es otro de los problemas del sector. Por ello, Irene asegura que espera sus próximas vacaciones, aunque reconoce que el descanso no está garantizado. “Los fines de semana míos son superajetreados porque también trabajo y las vacaciones las tengo destinadas para hacer mogollón de cosas también, pero sacaré algún día de relax”, cuenta.
La conciliación y las condiciones laborales también son otro de los puntos débiles del transporte por carretera. En los últimos años, conductores profesionales han utilizado también las redes sociales para exponer sus horarios, salarios y condiciones de trabajo, en un sector en el que empresas y organizaciones profesionales vienen alertando además de las dificultades para atraer y retener conductores.
Por su parte, Irene ya mira más allá de sus próximas vacaciones y piensa en las que espera disfrutar en septiembre y octubre. Asegura que está “tanteando” destinos y precios, aunque deja abierta, entre bromas, una alternativa bastante más ambiciosa si la suerte acompaña.
“¿Quién sabe si me toca la lotería del jueves de aquí a las vacaciones de septiembre y, en vez de irme, no sé, a Canarias, pues me voy a Punta Cana, por ejemplo, 15 días, un mes o un año entero?”.
Aunque de momento, su realidad está bastante más cerca del asfalto que del Caribe; terminar el descanso obligatorio, volver a arrancar el camión y terminar el trayecto que las horas disponibles le impidieron acabar el día anterior.

