Hace ya unos meses que acabó la Campaña de la Renta pero hay un ‘mito’ que siempre prevalece: si se tienen dos pagadores, la declaración siempre sale a pagar. Esto, realmente, no tiene por qué ser así. Y es que todo depende de las retenciones que nos haya aplicado cada empresa a lo largo del año, bajo el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).
“Te ofrecen tener dos trabajos, dos salarios y dos pagadores. Horror. Piensas, ‘paso, me quedo como estoy con mi media jornada, que como tenga dos pagadores Hacienda me va a crujir’. Pues que sepas que eso es una leyenda urbana”, ha comenzado explicando la abogada Virginia López Bello, quien ha asegurado que la Agencia Tributaria no va buscando a las personas que trabajan o han trabajado en varias empresas para que “paguel el doble”. “No funciona así”, aclara.
“Tener dos pagadores no significa que vayas a pagar más IRPF. Entonces, ¿por qué a algunas personas con dos trabajos la declaración le sale a pagar? Aquí está el verdadero motivo: las retenciones”, explica, informando de que, cada compañía, retiene un determinado porcentaje de IRPF. Al presentar la declaración, Hacienda hace las cuentas. Y es aquí donde “viene el lío”.
El problema de las retenciones
Virginia López lo explica con un ejemplo sencillo: imaginemos que un empleado trabaja en una empresa por la mañana y en otra por la tarde. En la primera, le retienen mes a mes un 12%, mientras que en la segunda, solo le retienen un 2%. Cuando llega el momento de presentar la declaración, Hacienda suma todo lo que has ganado (todos tus ingresos) y ve que en total se ha ido reteniendo un 14%.
“Simplificando mucho y teniendo en cuenta tus circunstancias y deducciones, tu tipo efectivo finalmente resulta superior. Entonces llega la declaración y Hacienda te dice, ‘Te faltan 1.000 euros’ y tú: ‘¡Dios mío, me han castigado por tener dos pagadores!’ Y Hacienda, si se dignara a ser accesible y transparente con el contribuyente, te diría: ‘No, criatura, es que durante el año tus dos pagadores te retuvieron poco’”, expone la abogada.
¿Por que ocurre esto? El IRPF es un impuesto progresivo, cuando más ganas, mayor es el porcentaje que se debe aplicar en la nomina. El problema cuando se tienen dos pagadores es que las empresas no suelen tener en cuenta que ese trabajador se encuentra en situación de pluriempleo, debiendo ajustar el IRPF acorde con los ingresos totales que viene percibiendo.
“No pagas más por tener dos salarios y dos trabajos, lo que puede ocurrir es que te hayan retenido de menos de lo que finalmente te corresponde pagar”, añade López Bello, quien reitera que “Hacienda no castiga la pluralidad laboral, simplemente hace las cuentas”.
Para evitar “sustos”, la abogada explica que se debe solicitar a la empresa que te apliquen una retención superior, pagando mes a mes lo que corresponde a la Agencia Tributaria y evitando así que, llegado el momento, la declaración salga ‘a pagar’.
Lo que sí cambia cuando se tienen dos o más pagadores
Hay un aspecto a tener en cuenta si se tienen dos o más pagadores. En este caso, si con el segundo recibimos unos ingresos de más de 1.500 euros al año, el umbral que nos obliga a presentar la declaración de la Renta baja a los 15.876 euros brutos anuales. En cambio, cuando se tiene un solo pagador, el límite que obliga a presentarla está en 22.000 euros.

