Trabajar como encargada de un supermercado implica estar pendiente de todo lo que ocurre dentro de la tienda. Desde comprobar que los productos estén correctamente repuestos hasta resolver una incidencia en las cajas, organizar al equipo o cubrir una sección cuando hace falta.
Sara trabaja como encargada en el supermercado Borosa Market de Roquetas de Mar (Almería), y reconoce en una entrevista para NoticiasTrabajo que su puesto hace que tenga que estar “un poco en todos sitios”. Si es necesario puede entrar en la sección de panadería, ayudar en la frutería o cubrir cualquier otra zona de la tienda mientras supervisa que el funcionamiento general sea el correcto.
Entre sus responsabilidades están también los pedidos, el control de las cajas, la caja fuerte o comprobar que no existan huecos en los lineales y que las referencias registradas en el sistema coincidan con lo que realmente hay en tienda.
De cajera a encargada tras aprender a trabajar en distintas secciones
Sin embargo, Sara no empezó directamente desempeñando el puesto de encargada en la tienda, sino que fue escalando desde posiciones muy distintas. “Yo realmente empecé como cajera y luego me fueron formando en más secciones hasta que me propusieron ser encargada”, explica a NoticiasTrabajo.
Durante ese proceso pasó por diferentes áreas del supermercado y fue aprendiendo cómo funcionaba cada una. “Estoy formada en panadería, almacén, reposición, frío y congelado”, señala, lo que le permite entrar en cualquier sección de la tienda cuando algún compañero necesita ayuda. “Hay que saber un poquito de todo”, apunta.

Pero ser encargada también significa asumir la responsabilidad cuando surge algún problema que afecta al funcionamiento del supermercado. “En caso de que se vaya la luz, se vayan las cajas o lo que sea, un encargado se tiene que encargar de solventar el problema lo más rápido posible”, explica. Aunque confiesa que cuando existe una incidencia que no sabe cómo resolver, también puede recurrir al resto de encargados o a sus superiores.
Horario adaptado para coincidir con todo el equipo
El horario de Sara también está condicionado por su responsabilidad dentro del supermercado, ya que, a diferencia de otros trabajadores que pueden pasar una semana completa de mañana y otra de tarde, los encargados alternan los turnos dentro de la misma semana. “Es horario rotativo, tres días de mañana y tres días de tarde”, explica.
“Es porque los encargados estamos con todos los compañeros, para que nos conozcamos entre todos y que sepamos lo que hace cada uno”, añade, confesando que esta distribución del horario le resulta cómoda porque evita pasar una semana entera trabajando exclusivamente por la tarde.
Durante la jornada, otra de sus herramientas fundamentales es el walkie-talkie, el aparato que utilizan los trabajadores para comunicarle a Sara qué tareas han terminado, solicitar nuevas indicaciones o avisar cuando van a realizar su descanso. De esta forma, la encargada sabe en todo momento dónde se encuentra cada trabajador y qué puestos pueden quedarse temporalmente sin cubrir.
A esto se suma su teléfono móvil, donde llegan diferentes mensajes y llamadas relacionados con proveedores, precios, etiquetas o incidencias de las distintas secciones. “El móvil del encargado echa fuego”, reconoce.
Incluso los descansos pueden verse interrumpidos si surge algún problema. De hecho, explica que puede sentarse a desayunar y tener que levantarse si alguien necesita que resuelva una incidencia. Aunque, pese a esa responsabilidad constante, asegura que intenta no llevarse los problemas del día a día del supermercado a su casa. “Yo desconecto bastante, la verdad. No hay que llevarse los problemas a casa ni a lo personal”, concluye.
Este artículo forma parte de ‘Un día trabajando…’, la serie de NoticiasTrabajo en YouTube en la que nos adentramos en distintas profesiones y sectores para conocer cómo es una jornada laboral desde dentro, sus condiciones y los aspectos menos conocidos de cada oficio.

