El absentismo laboral alcanzó en España su máximo histórico en 2025 tras situarse en el 7,6% de las horas pactadas, generando un coste récord de 59.109 millones de euros para la economía nacional. Desde los sindicatos, vienen defendiendo que esta situación se podría corregir si en las empresas existiera una buena prevención de riesgos laborales, reclamando especialmente la importancia de atender a los riesgos psicosociales.
Frente al discurso de muchos empresarios sobre las bajas laborales, trastornos como el síndrome del trabajador quemado no solo están siendo cada vez más frecuentes, sino que se están normalizando. En parte porque muchos trabajadores sienten que tienen que ‘aguantar’ en el puesto a toda costa, sintiéndose culpables en caso de tener que coger una baja.
Sobre esto último ha hablado Rafael Alonso, psicólogo especializado en Recursos Humanos, quien ha asegurado que sentir esta culpabilidad es algo normal. “Has caído en la trampa de la hiperesponsabilidad y piensas que estar de baja es un fracaso. Pero como psicólogo he visto un montón de veces cómo las personas han acabado destrozadas mentalmente por aguantar más de la cuenta”, ha expuesto recientemente, explicando 5 factores que suelen darse en estos casos y que evidencian la necesidad de parar y pedir ayuda.
“El día que te vayas, otra persona te reemplazará y hará tu trabajo. No alquiles tu vida”
El primer factor que encontramos es cuando la empresa te promete cambios que nunca llegan. “A pesar de haber levantado la mano, de haber intentado poner límites o incluso de haber hablado con tus jefes, todo sigue igual, nada cambia y no parece que vaya a cambiar”, explica.
En los casos de burn out, el ambiente también es hostil y tenso, siendo la convivencia “tan dura” que “no te apetece ni socializar con los compañeros o con tu jefe”. Otra circunstancia que se repite es cuando las condiciones de trabajo no se ajustan a tu perfil: “Sacas el trabajo de dos personas, pero te pagan por una. Hay reticencias con el teletrabajo. No valoran de verdad lo que haces o tratan mejor a los nuevos que a los que llevan años ahí”.
Tampoco suele existir la desconexión digital, siendo frecuente que puedan escribirte fuera de horario. “Si no estás pendiente, el trabajo al día siguiente se amontona y es peor el remedio que la enfermedad”, apunta Rafael Alonso. En relación con esto, añade que también suele haber una falta de recursos: “Puede ser contratar a más personas, reducir el número de proyectos o dejar de decir que sí a todos los clientes. El caso es que tu carga de trabajo es bastante superior a los recursos con los que cuentas para cometerlo”.
En caso de llevar más de 6 meses cumpliendo con algunos de estos factores, el psicólogo afirma que probablemente se esté camino del burnout o se lleve ahí desde hace tiempo. Si es así, aclara que “una baja no va a hacer desaparecer todos estos problemas, pero al menos te va a ayudar a tomar una decisión con claridad sobre qué deberías hacer para salir de ahí”.
Por ello, tiene un mensaje claro para los trabajadores que se sienten culpables por pensar en una baja laboral: “Piensa que a tu empresa no le importa realmente tu salud mental, sino que seas capaz de sacar el trabajo a cualquier coste. Y el día que te vayas, otra persona te reemplazará y hará tu trabajo. No alquiles tu vida. Tu trabajo no merece tu salud mental”.

