La tasa media de absentismo alcanzó el 7,6% de las horas pactadas en 2025, el máximo histórico de la serie y 0,34 puntos porcentuales por encima de 2024. El incremento de las bajas laborales, según The Adecco Group Institute, es el principal motivo, representando cerca del 78% del absentismo total y alcanzando una tasa del 5,95%, también máximo de la serie.
¿Cuál es el impacto económico? El absentismo costó a la economía española 59.109 millones de euros el pasado año, lo que supone un aumento del 11,7% sobre 2024 y casi del doble de 2019 (30.171 millones), reflejando tanto el aumento de la tasa como el encarecimiento del coste laboral.
Así se recoge en el Informe Adecco sobre empresa saludable y gestión del absentismo, que constata que España afronta 2026 con el absentismo en niveles históricamente elevados.
Industria tiene la mayor tasa de absentismo, pero no el mayor impacto económico
Analizándolo por sectores, Industria fue el sector de 2025 con mayor tasa de absentismo, con un 8,18%, seguida por los servicios, con un 7,62%, y, a cierta distancia, por la construcción, con un 6,25%. Los tres sectores han registrado aumentos respecto a 2024: +0,34 puntos porcentuales en la industria, +0,33 en los servicios y +0,43 en la construcción, en línea con el incremento del conjunto nacional, que pasa del 7,27% al 7,61%.
El impacto del sector servicios: 45.096,1 millones de euros
Respecto al coste del absentismo, los servicios concentran el mayor impacto económico, con 45.096,1 millones de euros en 2025, seguidos de la industria, con 11.087,9 millones, y la construcción, con 2.924,6 millones.
En comparación con 2024, el coste ha aumentado un 13,12% en los servicios, un 16,21% en la industria y un 11,04% en la construcción. En el conjunto nacional, el coste del absentismo sube hasta los 59.108,6 millones de euros, lo que supone un incremento del 11,67% respecto al año anterior.
El absentismo por actividades laborales
El informe de Adecco también identifica las ramas con más absentismo en 2025. La tasa más elevada corresponde a “Actividades postales y de correos”, con un 13,0%; seguida de “Servicios de edificios y jardinería”, con un 12,5%, y “Actividades de juego y apuestas”, con un 12,2%.
En el otro extremo, las tasas más bajas se registraron en “Actividades relacionadas con el empleo”, con un 3,0%, seguida de “Actividades jurídicas y de contabilidad”, con un 3,7%; y “Edición”, “Actividades inmobiliarias” y “Programación y consultoría informática” con una tasa del 4,0% todas.
Las bajas laborales no son la única causa
Así lo considera el director de The Adecco Group Institute, Carlos Arcas, quien apunta que el problema del absentismo requiere mirar más allá, ya que hay otras muchas “causas profundas”.
En este sentido, cita el envejecimiento de la población activa como algo estructural y no coyuntural; el cuidado de la salud mental de manera reactiva y no preventiva; una mayor duración de los procesos de incapacidad temporal por la presión sanitaria creciente (saturación de la atención primaria, listas de espera mayores…); la persistencia de condiciones físicas exigentes en determinados sectores: y una “coordinación insuficiente” entre sistema sanitario, mutuas y empresas.
Para Arcas, “la elevada tasa de absentismo observada en 2025 (y avance de 2026) debe interpretarse como el resultado de una interacción compleja entre factores empresariales, demográficos, sanitarios y organizativos. La mejora de la productividad y la reducción sostenible del absentismo exigirán un enfoque integral que incluya reformas en la gestión de los servicios públicos de salud, una mayor coordinación institucional y una apuesta decidida por la prevención y la salud laboral. Sólo así será posible abordar un problema que ya se ha convertido en uno de los principales desafíos estructurales de la economía española”.
También tendrá un papel determinante los problemas de salud mental. Según el informe, las bajas por salud mental han experimentado un crecimiento del 111% en los últimos cinco años. De hecho, son ya la segunda causa de incapacidad temporal por número de episodios y la primera en cuanto a duración media, dado que una baja por trastorno mental se alarga entre dos y cuatro veces más que una originada por motivos físicos.
En este contexto, el estudio también advierte del creciente impacto del burnout y el estrés crónico, fenómenos que se están viendo agravados en la actualidad por las presiones de adaptación y la rápida transformación que impone la inteligencia artificial en el entorno laboral.

