El Ministerio de Trabajo y Economía Social ultima los trámites para aprobar, mediante Real Decreto, el nuevo reglamento que obligará a todas las empresas en España a digitalizar de forma estricta el registro de jornada de sus plantillas.
Aunque se tenía previsto que sucediera antes del verano, aún con la llegada de junio, el plazo no ha sido formalizado en su totalidad, según ha expresado este martes el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, durante la presentación de los datos del paro del mes de mayo a ‘NoticiasTrabajo’.
Este solo ha podido asegurar que están trabajando “para que esté aprobado antes del verano”, motivo por el que están llevando a cabo “todos los trámites” que les permitan “que la norma gane en seguridad jurídica después del dictamen del Consejo de Estado”. El objetivo, ha insistido, es “darle luz verde” en “la mayor brevedad posible”, con la intención clave de “luchar contra esa lacra que suponen las horas extraordinarias impagadas y los excesos de jornada”.
La reforma prohibirá definitivamente los cuadrantes en papel y las plantillas modificables de documentos para erradicar el fraude en las horas extraordinarias impagadas.
“No es posible que el registro laboral se siga llevando por métodos del pleistoceno”
Según los datos oficiales publicados este martes por el Ministerio de Trabajo, la afiliación a la Seguridad Social superó en mayo los 22,3 millones de cotizantes tras sumar 231.975 afiliados de media, firmando el segundo mayor incremento intermensual de la serie.
En paralelo, el desempleo se redujo en 36.323 personas, situando el total de parados en 2.320.721, la cifra más baja para un mes de mayo desde 2007. A pesar del récord en el empleo, la caída del paro es la menor en este mes desde 2012 (excluyendo el año de la pandemia), lo que evidencia los desafíos de un mercado fuertemente estacional impulsado por el sector servicios.
Es en este escenario de alta contratación estival donde el Gobierno quiere acelerar el control de los excesos de jornada. Joaquín Pérez Rey ha sido tajante respecto al modelo actual vigente desde 2019, que aún tolera los formatos analógicos.
“No es posible que en pleno siglo XXI, donde no hacemos más que hablar de la inteligencia artificial o los algoritmos, el registro se siga llevando a cabo por métodos tan absolutamente del pleistoceno como registrarlo en un papel”, ha sentenciado al ser cuestionado por NoticiasTrabajo.
Según el secretario de Estado, la reforma busca conseguir que la norma “no sea un quitamultas, sino que sea un elemento clave y decisivo para impedir los abusos de jornada, la competencia desleal entre empresas y la garantía del derecho al descanso”.
¿Cómo funcionará el nuevo registro?
La nueva normativa, que se encuentra en la recta final tras recibir el informe del Consejo de Estado, exigirá que los sistemas de fichaje cumplan tres requisitos tecnológicos ineludibles: fiabilidad, preservación e inalterabilidad de los datos.
Para ello, las empresas deberán contar con softwares de gestión (SaaS), aplicaciones móviles o códigos QR capaces de registrar la trazabilidad exacta de los logs informáticos, impidiendo cualquier modificación a posteriori.
Además, las plataformas digitales implementadas deberán desglosar detalladamente la jornada ordinaria, las pausas diarias, las guardias y las horas extraordinarias. Toda esta información tendrá que custodiarse de forma segura durante un mínimo de cuatro años y deberá ser accesible en tiempo real y de forma remota tanto para los trabajadores como para la Inspección de Trabajo.
“Trabajamos con ese horizonte temporal sin ninguna duda”, ha concluido Pérez Rey, aún sin fijar el plazo definitivo para que el Consejo de Ministros dé luz verde a la digitalización obligatoria de los registros horarios.

