La Inspección de Trabajo y Seguridad Social dependiente del Ministerio de Trabajo y Economía Social de Yolanda Díaz, va a enviar esta semana 113.916 cartas a diferentes empresas de los sectores agro y de la construcción en las que avisará de la obligación por parte de los responsables de evitar los riesgos laborales derivados de la ola de calor del verano. De este modo, se pretende que los trabajadores estén protegidos ante la previsión de altas temperaturas.
Ha sido la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, quien ha adelantado esta nueva actuación de la Inspección de Trabajo. Durante un acto en el XV Congreso de Prevención de Riesgos Laborales en Iberoamérica (Prevencia) que se está celebrando en Barcelona, ha dicho que no se trata de abrir un “requerimiento contra nadie” sino que es un “aviso para que conozcan cuál es la normativa” que hay que desarrollar.
Durante el año pasado se realizaron 10.784 actuaciones por parte del organismo sancionador, con 4.716 requerimientos, 291 infracciones y 92 requerimientos a las administraciones públicas.
“Trabajar no puede suponer perder la salud o la vida” ha dicho recordando que en 2025 más de 700 personas fallecieron en sus puestos de trabajo debido a accidentes laborales. Un postura que respaldan los sindicatos como CCOO que ya pidió al Ministerio que se actúe con protocolos en los convenios donde se comprendan las actuaciones ante fenómenos meteorológicos extremos como es, en este caso, la ola de calor.
Una nueva Ley de Prevención de Riesgos Laborales
Díaz ha explicado que este año es el de la Seguridad y Salud en el Trabajo, declarado así por el Gobierno ya que se cumple el 30 aniversario de la puesta en marcha de la Ley de Protección de Riesgos Laborales (LPRL). “Nuestra iniciativa central en materia de prevención ha sido la nueva LPRL acordada con los sindicatos, que es importante”.
Ha apuntado a que la renovación de la normativa “pone a la legislación laboral a la altura del trabajo real en 2026”. “Esta es la mayor actualización de la ley en 30 años, fue aprobada en 1995 cuando nadie hablaba de la salud mental en el trabajo, cuando ‘algoritmo’ era sólo cuestión de matemáticas. Ahora, el trabajo ha cambiado de forma radical, y además el coste fiscal que tiene es no prevenir un reto de época. Este es el debate que vamos a tener pronto en España y en iberoamérica”.
Se incluye a las empleadas del hogar
Una de las novedades de la normativa a desarrollar es “la inclusión de las trabajadoras del hogar, con lo que damos respuesta a una deuda histórica con un colectivo feminizado e invisible”.
La ministra ha asegurado que “por primera vez la perspectiva de género porque sabemos que los riesgos no afectan igual a hombres que a mujeres y esa diferencia se tiene que ver en la ley. También la perspectiva de edad, el edadismo es fundamental en un país con una clase trabajadora que envejece. Aborda los algoritmos, el ciberacoso, la falta de conexión digital, el calor y el frío extremos así como el calor y el frío en el trabajo también cuando se ejercen a través de las nuevas tecnologías”.