La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha formalizado su candidatura para dirigir la Organización Internacional del Trabajo (OIT), una aspiración que el Gobierno ya había anunciado hace unas semanas y que ahora se acompaña de un programa en el que propone crear una Carta Global de Derechos Laborales.
Esta iniciativa pretende establecer un marco mínimo de protección común para los trabajadores frente a los nuevos retos del mercado laboral. En concreto, Díaz plantea que esta carta adopte la forma de convenio internacional y reúna tanto los principios históricos de la OIT como nuevas garantías relacionadas con la digitalización, la inteligencia artificial, la transición climática o las nuevas formas de empleo.
La ministra de Trabajo competirá por el puesto con el actual director general de la OIT, Gilbert F. Houngbo, que optará a la reelección. La votación está prevista para el próximo 16 de noviembre, después de que el consejo de administración mantenga encuentros privados con los candidatos el día 9.
De resultar elegida, se convertiría en la primera española y la primera mujer en dirigir la OIT. El mandato comenzaría el 1 de octubre de 2027 y tendría una duración de cinco años.
Yolanda Díaz propone un “suelo universal” de derechos laborales
El principal eje de su programa pasa por impulsar una Carta Global de Derechos Laborales que permita fijar unas garantías mínimas aplicables con independencia del país en el que se trabaje.
Según recogen desde Europa Press, Yolanda Díaz ha señalado que “ante los desafíos globales, resulta necesario reafirmar la existencia de un suelo universal de derechos laborales” y defiende que la nueva norma sirva como “referencia universal para gobernar una economía global que debe situar los derechos de las personas en el centro”.
En la propuesta se incluyen cinco grandes áreas de actuación:
- Las transiciones digital y climática,
- Las empresas sostenibles y la competencia justa,
- El trabajo decente y la protección social,
- La lucha contra las desigualdades y la igualdad de género,
- La Carta Global.
También plantea un avance tecnológico hacia una estrategia común para gobernar el uso de la inteligencia artificial en el trabajo, mientras que en protección social propone reforzar los sistemas universales y mejorar la formación de los trabajadores ante los cambios del mercado laboral.
También plantea reformar la financiación y el funcionamiento de la OIT
Díaz también pone el foco en la situación interna de la organización y advierte de que la OIT atraviesa una etapa de dificultades financieras y organizativas que puede limitar su capacidad de actuación frente a otros organismos internacionales.
Para mejorar su financiación, propone buscar aportaciones voluntarias de gobiernos, agencias de desarrollo, bancos regionales y proyectos de cooperación público-privada, aunque plantea que estas contribuciones sean plurianuales y no estén condicionadas para evitar una mayor fragmentación de la agenda.
Asimismo, defiende reforzar el diálogo social y dar un mayor peso a trabajadores, empresas y países del Sur Global dentro de la organización. En este sentido, sostiene que “el diálogo social solo será plenamente legítimo si incorpora en condiciones de igualdad la voz y la experiencia de las mujeres”.

