Encontrar una nueva oferta de empleo puede ser una buena noticia para quienes buscan trabajo, pero también hay que tener cuidado con las propuestas que llegan sin haberlas solicitado, porque cada vez hay más estafas relacionadas con la búsqueda de trabajo. Es lo que le ha pasado a una mujer de Nueva York que recibió una oferta de trabajo por mensaje de texto y terminó perdiendo unos 17.300 euros porque se trataba de una de estas estafas.
Según explicó en CBS News New York, recibió un mensaje de un supuesto reclutador que, para darle más credibilidad a la oferta, mencionó el nombre de su antiguo jefe para así ganarse su confianza. El supuesto trabajo consistía en aprobar anuncios por internet de marcas como Strava, AXS Tickets o Monopoly a través de una página web que supuestamente pertenecía a la empresa para la que trabajaría.
Para poder comenzar a trabajar en el proyecto, tenía que adelantar su propio dinero con la promesa de recuperarlo posteriormente junto con una pequeña ganancia. En un primer momento, el sistema parecía funcionar, ya que, tras invertir 15 euros y completar tres anuncios, recibió más de 100 euros. Pero ese primer pago únicamente se hizo para que confiara en el proceso e invirtiera más dinero.
Le pedían ingresar más dinero para poder recuperar lo que había ganado
A medida que siguió trabajando, la página mostraba un saldo cada vez mayor que la trabajadora podía retirar, sin embargo, cuando intentaba hacerlo, los responsables le aseguraban que antes tenía que realizar nuevas aportaciones, por lo que siguió pagando.
Con el paso de los meses terminó perdiendo cerca de 17.300 euros y fue su propia familia quien le abrió los ojos para hacerle ver que estaba siendo víctima de una estafa. “Te exprimirán hasta dejarte sin nada. No te quedará nada”, recuerda que le dijeron.
Tras una investigación, se pudo confirmar que la empresa con el nombre que a ella le había dado realmente existe, pero tiene sede en Reino Unido, y desde la misma confirmaron que los estafadores habían copiado partes de su página web y que la compañía no tiene actividad comercial en Estados Unidos.
La pérdida económica ha tenido importantes consecuencias para la trabajadora, que asegura que ahora hay semanas en las que apenas tiene dinero para comprar comida y que se ha visto obligada a trabajar más horas para poder hacer frente a sus gastos.

