Se acabó eso de ver a un camarero sirviendo cafés a pleno sol con 42 grados a la sombra solo porque "el cliente lo pide". Ahora, la normativa española ha dado un paso gigante con la modificación del VI Acuerdo Laboral Estatal de Hostelería (ALEH), firmado el pasado 13 de abril por FeSMC-UGT, CCOO Servicios, Hostelería de España y CEHAT.
Por primera vez, el riesgo climático se integra por ley en los planes de prevención de riesgos laborales, convirtiendo las terrazas en "puestos de riesgo" oficial.

¿Cuándo es obligatorio cerrar o adaptar el servicio?
La clave de esta normativa está en las alertas oficiales de la AEMET. Ya no depende del sentido común del dueño del local, sino de los niveles de riesgo:
- Alertas naranja y roja: Cuando se activan estos avisos por calor extremo, DANA o temporales, los negocios deben evaluar el riesgo de inmediato.
- La Cláusula de los 42 grados: En situaciones de riesgo extremo (alerta roja), el cierre de las terrazas es obligatorio.
- Nebulizadores bajo la lupa: Ojo, porque tener sistemas de agua pulverizada ya no exime de cerrar. Sanidad ha determinado que, con temperaturas extremas, estos sistemas pueden aumentar la sensación de bochorno por la humedad, por lo que no se consideran protección suficiente en alerta roja.
Un descuido puede salir muy caro
La Inspección de Trabajo va a estar más vigilante que nunca. Si un bar mantiene su terraza abierta bajo una alerta grave y pone en riesgo la salud de sus empleados, las consecuencias son serias:
Dependiendo del número de trabajadores expuestos, las multas pueden oscilar entre los 30.000 y los 50.000 euros. Ahora, si un trabajador sufre un golpe de calor y la empresa no adaptó la jornada (reduciéndola o moviendo al personal al interior), la responsabilidad recaerá directamente sobre el empresario.
“Sentido común, por favor”
Como era de esperar, la noticia no ha sentado igual de bien a todos. Mientras los sindicatos celebran este cambio para el trabajador, muchos hosteleros muestran su preocupación por la pérdida de facturación.
Algunos empresarios critican que las alertas a veces no se cumplen y que adaptar los locales supone un gasto enorme, por lo que han llegado a pedir “sentido común”, tal y como arroja Cadena Ser.
Este acuerdo es de ámbito estatal, por lo que afecta a prácticamente todo el sector en España: hoteles, bares, cafeterías, restaurantes, servicios de catering y locales de ocio. Las normativas municipales o regionales pueden mejorar estas condiciones para proteger más al trabajador, pero nunca podrán ser más permisivas que este acuerdo estatal.

