La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha iniciado este miércoles un calendario de movilizaciones frente a la Secretaría de Estado de Hacienda para mostrar su descontento y desesperación con la situación que viven los empleados de la Agencia Tributaria. Justo en plena campaña de la declaración de la renta, piden refuerzos de plantilla, mejoras en las condiciones laborales y el cumplimiento de los acuerdos firmados en su día con la Agencia Tributaria.
La protesta coincide con el comienzo del servicio de atención telefónica al contribuyente, que es cuando los empleados de este organismo se cargan más de trabajo y echan en falta apoyo y una condiciones laborales acordes a la exigencia que viven.
"Nuestra organización denuncia además la falta de efectivos en la Agencia Tributaria y que la plantilla se encuentra superada y al límite", advierte Pablo Burgos, portavoz nacional de CSIF en Agencia Tributaria. El sindicato también acusa a la Administración de mantener el “bloqueo” en las negociaciones sobre cuestiones clave como la carrera profesional, el teletrabajo o el reconocimiento del personal del Servicio de Vigilancia Aduanera como profesión de riesgo.
El conflicto no se limita a esta primera concentración. CSIF ha anunciado nuevas jornadas de protesta con paros parciales de una hora los días 13 y 29 de mayo, que culminarán con una huelga general en todos los centros de trabajo de la Agencia Tributaria el próximo 8 de junio. El portavoz nacional del sindicato en este organismo, Pablo Burgos, ha advertido de que, si persiste la “intransigencia” de la Administración, se intensificarán las movilizaciones.
Falta de personal y “falta de voluntad política”
Uno de los principales ejes de la reivindicación sindical es el déficit estructural de personal. Según los cálculos de CSIF, la Agencia Tributaria cuenta actualmente con unos 28.000 trabajadores, una cifra que consideran insuficiente para afrontar con eficacia la lucha contra el fraude fiscal. Basándose en estudios de la OCDE, el sindicato sitúa la plantilla necesaria entre 32.000 y 33.000 empleados.
A este problema se suma, según la organización, el incumplimiento de compromisos adquiridos en 2024, cuando se firmó un acuerdo para revisar la carrera profesional de los empleados. Desde entonces, denuncian, no se ha producido ningún avance, lo que ha derivado en una pérdida retributiva prolongada desde 2019.
El sindicato atribuye la situación a una “falta de voluntad política” y señala directamente al secretario de Estado de Hacienda, Jesús Gascón, como “máximo responsable” del bloqueo.
Las movilizaciones se producen en un momento especialmente sensible, coincidiendo con la campaña de la renta, uno de los principales servicios públicos que presta la Agencia Tributaria y que concentra una elevada demanda ciudadana. Este contexto añade presión a un conflicto laboral que, de prolongarse, podría tener efectos sobre la atención al contribuyente en las próximas semanas.