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Un jubilado de 82 años que vive en una furgoneta asegura que “es el lugar más acogedor en el que he estado”

Transformó una Mercedes-Benz Sprinter de 2003 en una vivienda completa con cocina, ducha, cama y sistema eléctrico alimentado por energía solar.

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Este jubilado de 82 años vive en una furgoneta desde hace varios años |YouTube (CheapRVliving)
Fernando García Ferrer
Fecha de actualización:

Tras la jubilación, muchas personas buscan algo más que un descanso y aprovechan el final de la vida laboral para viajar, cambiar de rutina o dar un giro completo a su forma de vivir. Tom, un estadounidense de 82 años, ha llevado esa idea al extremo y ha convertido una Mercedes-Benz Sprinter de 2003 en su casa sobre ruedas.

A su edad ha encontrado una forma de vida que pocos imaginan para su jubilación. Desde hace varios años vive durante gran parte del año en esta furgoneta que él mismo acondicionó para convertirla en su hogar. Aunque no se puede comparar con las grandes autocaravanas, ni con las comodidades de una vivienda tradicional, Tom asegura que no echa nada de menos su antigua rutina.

“Tiene una longitud de casi 4 metros, es un vehículo maravilloso”, explica durante una visita guiada por el interior de su furgoneta para el canal de YouTube CheapRVliving, donde muestra que cada cambio lo llevó a cabo prácticamente por su cuenta.

Una furgoneta transformada en una pequeña casa

Todo empezó en 2019, cuando Tom acudió a una concentración de personas que viven o viajan sobre ruedas. Allí vio una Sprinter transformada por dentro y le llamó la atención lo espaciosa que era. “Vi una construcción increíble, diferente a todo lo que había visto antes. Tenía espacio y yo necesitaba algo lo suficientemente largo para hacer un proyecto así”, por lo que pensó que ese modelo podía servirle para construir una casa pequeña, pero cómoda y práctica.

A simple vista, el vehículo apenas llama la atención. Sin embargo, tras la puerta lateral se esconde un interior completamente transformado, diseñado para vivir en él durante todo el año. Tom quitó la pared que separaba los asientos delanteros de la parte trasera para que todo quedara más abierto y fuera más fácil moverse por dentro y en la zona principal instaló un sofá amplio que, en pocos segundos, se convierte en cama. “La cama simplemente se despliega así y ya está lista”, explica mientras enseña el mecanismo.

La furgoneta también tiene una pequeña cocina con placa de inducción, fregadero, frigorífico y un sistema de filtrado de agua hecho por él mismo. Ademá, instaló un inodoro y una ducha desmontable que coloca dentro del vehículo cuando la necesita.

Para tener electricidad, Tom instaló dos paneles solares con una potencia conjunta de 400 vatios y una batería de litio fabricada artesanalmente. Gracias a este sistema puede utilizar los electrodomésticos sin necesidad de conectarse constantemente a una red eléctrica.

Una casa sobre ruedas por 14.000 euros para escapar del invierno

Tom calcula que el proyecto no le salió demasiado caro. Compró la furgoneta en 2019 por 8.200 dólares (unos 7.000 euros) y calcula que invirtió alrededor de otros 8.000 dólares (alrededor de 6.900 euros) en acondicionarla. En total, su casa sobre ruedas le costó cerca de 16.200 dólares (unos 14.000 euros).

Pero lo que más valora no es solo la furgoneta, sino la vida que le ha permitido llevar, ya que cada invierno deja New Hampshire y pasa unos cuatro meses en Arizona, donde disfruta de un clima más suave. “Vivía en una calle maravillosa y tenía la casa pagada, pero me hacía mayor y ya no hacía nada durante el invierno”, explica.

Dice que en la carretera ha encontrado una comunidad abierta y cercana. “Es el lugar más acogedor en el que he estado. Todo el mundo te recibe bien y nunca tienes problemas”, asegura, ya que basta con acercarse a otro viajero para empezar una conversación. “Es muy fácil hacer amigos. La mayoría de la gente quiere hablar contigo y siempre tiene alguna historia que contar”, concluye.