Tener un perro en casa ya no solo implica paseos y cuidados; ahora también conlleva una obligación legal ineludible. Según el Artículo 30 de la Ley 7/2023, de 28 de marzo, de la Ley de Bienestar Animal, todos los propietarios de perros en España están obligados a contratar y mantener en vigor un seguro de responsabilidad civil por daños a terceros. Esta medida busca garantizar que cualquier percance o daño que el animal pueda causar esté cubierto económicamente.
Sin excepciones y para toda la vida
A diferencia de las leyes anteriores, que solo ponían el foco en los perros considerados "potencialmente peligrosos", la nueva Ley de Bienestar Animal cambia las reglas del juego para los más de trece millones de animales de compañía registrados en el país.
Esta nueva normativa elimina definitivamente las distinciones por raza. A partir de ahora, la obligación de tener seguro afecta a la "tenencia de perros" en general, lo que significa que da exactamente igual si tienes un pequeño chihuahua o un mastín, pues todos los ejemplares deben estar asegurados sin excepción.

No se trata de un trámite puntual, sino que el seguro debe mantenerse en vigor y sin interrupciones durante toda la vida del animal. Otro punto clave es que la póliza ofrece una protección ampliada, ya que no solo cubre al titular legal del perro, sino también a cualquier persona que sea responsable del animal en un momento determinado, como puede ser un familiar o un amigo que le esté haciendo el favor de sacarlo a pasear.
¿Qué ocurre si no contrato el seguro?
No tener los papeles en regla puede salir muy caro. El incumplimiento de esta obligación se considera una infracción leve, pero las sanciones económicas son considerables:
- Multas: Pueden ir desde los 500 hasta los 10.000 euros.
- Apercibimiento: En algunos casos, si es la primera vez y no hay daños, la autoridad podría optar por un aviso serio antes de multar.
Requisitos y dónde contratar el seguro
Para cumplir con la ley, los propietarios deben acudir a compañías de seguros privadas y contratar una póliza con una cuantía suficiente para cubrir posibles gastos derivados de daños a personas, objetos o al medio natural.
Además, es importante recordar que, para ser titular de un perro, ahora es necesario acreditar la realización de un curso de formación gratuito. Todos estos datos, junto con la documentación del seguro, deben quedar reflejados en el Registro de Animales de Compañía para que la mascota esté bajo el control oficial de las autoridades.

