Las obras de una vivienda o edificio pueden resultar paralizadas si no cumplen con las condiciones de la licencia urbanística que tienen concedidas, ya que los ayuntamientos pueden intervenir si las mismas no se respetan. Y es lo que ha ocurrido con la construcción de un edidio en el municipio francés de Montmorency, en el que el alcalde ha suspendido las obras de un edificio porque la promotora encargada de la obra taló un castaño centenario que estaba obligada a conservar.
Según la información publicada por medios franceses como Le Parisien o Figaro Inmobiler, el árbol estaba protegido expresamente por una clausula del permiso del construcción, por lo que la tala del mismo ha indignado a los vecinos de la zona que han criticado la actuación de la promotora. Uno de ellos la ha calificado “inaceptable” y señala la importancia de estos árboles para proteger del calor en plena ola de altas temperaturas, mientras que otro vecino consideró el comportamiento “vergonzoso”.
El ayuntamiento denuncia al promotor y suspende las obras
El alcalde de la localidad también ha mostrado publicamente su enfado, y ha acalaro que desde el ayuntamiento ya se había rechazado previamente una propuesta del promotor en la que solicitaba poder talar el castaño por motivos prácticos, por lo que la empresa conocía la obligación de conservarlo.
Tras comprobar que el árbol había sido talado, el ayuntamiento presentó una denuncia ante la fiscalía por una presunta infracción del código urbanístico y decidió suspender la construcción del edificio.
Las obras no podrán reanudarse hasta que la promotora presente un nuevo permiso de construcción que incluya, “a su cargo”, la sustitución del castaño por otro ejemplar de gran tamaño. Si la empresa no presenta esa nueva solicitud, el alcalde emitirá una orden para detener formalmente la obra.
El alcalde asegura que no quiere perjudicar a los compradores
Pese a la paralización de la construcción, el alcalde ha explicado que la intención del ayuntamiento deteniendo la actividad no es bloquear el proyecto ni perjudicar a las personas que han comprado una vivienda en la promoción.
Según ha señalado el objetivo es dejar claro que el problema, en este caso, no es solo por el árbol sino que se trata de concienciar a la población sobre el papel que debe tener la naturaleza dentro de la ciudad. “No solo luchamos por un árbol, luchamos por el lugar de la naturaleza en la ciudad”, defendió.