El Congreso ha aprobado este jueves, sin ningún voto en contra y después de un año de bloqueo, la proposición de ley que permitirá a miles de profesionales colegiados transferir sus derechos económicos acumulados en sus respectivas mutualidades al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA). La iniciativa pasa ahora al Senado, done aún puede sufrir cambios antes de su publicación definitiva en el BOE.
Este conflicto se remonta a 2005, cuando las mutualidades alternativas se convirtieron en sistemas de capitalización individual, funcionando en la práctica como planes de pensiones privados. Esto provocó que cerca de 200.000 profesionales, tras décadas de trabajo y aportaciones, se encontraran con pensiones de jubilación que en muchos casos apenas alcanzan los 400 o 500 euros mensuales.
Te puede interesar
Gracias a esta pasarela, se podrá acabar con esta desprotección, pudiendo subir las pensiones hasta los 1.200 euros.
Cambios durante la tramitación
Tras un año de bloqueo, el texto aprobado este jueves ha sufrido numerosos cambios durante la tramitación. Entre ellos, el Partido Popular, gracias al apoyo de Vox y UPN y la abstención de Junts y BNG, ha logrado eliminar diferentes limitaciones que ya se habían aprobado en la Comisión de Trabajo.
En concreto, el borrador aprobado en comisión excluía de la pasarela a los mutualistas pasivos, esto es, los pensionistas y aquellas personas que contaban con el periodo mínimo para acceder a la pensión de jubilación en la Seguridad Social, lo que dejaba fuera a unas 47.000 personas. Además, dicho borrador también fijaba un coeficiente del 0,77 para el traspaso de los derechos económicos.
La enmienda del PP aprobada en el Pleno ha eliminado ambas premisas y ha establecido que todo el tiempo obligadamente suscrito a un régimen de mutualidad de previsión social sustitutiva hasta que pasó a ser alternativa se compute como tiempo de afiliación y alta al RETA a efectos del cómputo del periodo de carencia que se exige para la prestación de jubilación.
Ahora bien, según fuentes parlamentarias consultadas por Europa Press, toca ver por ver cómo se articulan estos cambios. Asimismo, se esperan más modificaciones en el Senado, donde el PP tiene mayoría absoluta, si bien todo cambio que se introduzca tendrá que ser ratificado después en el Congreso antes de remitir el texto al Boletín Oficial del Estado (BOE).
Plazo de 3 meses para desarrollar la pasarela al RETA
Se ha fijado un plazo de tres meses desde la aprobación de la ley para definir, por vía reglamentaria, las condiciones exactas para transferir los derechos económicos acumulados y convertirlos en periodos de cotización del RETA.
Otro punto importante es que los mutualistas que hayan cumplido 52 años a fecha de 31 de diciembre de 2026 podrán computarse cada mes que hayan cotizado en su mutualidad alternativa como un mes completo de alta en el RETA en la pensión de jubilación, a los “exclusivos efectos “de calcular el porcentaje aplicable a la base reguladora de dicha pensión.
El texto también garantiza que la transferencia de estos derechos económicos hacia la Seguridad Social no tendrá ninguna consecuencia fiscal ni penalización en el IRPF de los mutualistas.
Informe de las mutualidades
El texto aprobado incluye distintas obligaciones a las mutualidades. Primero, deberán elaborar un informe semestral detallado en el que se recoja la situación y evolución de los fondos de los afiliados, incluyendo el valor actual actuarial de las rentas iniciales (calculado bajo criterios equitativos y contrastables) y el detalle de cualquier operación cuyos costes puedan llegar a repercutir sobre los propios mutualistas. Además, deberán facilitar la documentación relativa a su actividad ordinaria.
También tendrán que enviar a la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP) toda la información necesaria para someterse a una supervisión continua. Por ello, deberán entregar sus estados contables y financieros, análisis económicos, evaluaciones de cumplimiento normativo y reportes exhaustivos sobre la evolución de sus riesgos y niveles de solvencia.
Convivirán los dos sistemas
Durante su tramitación también se aprobaron enmiendas de PP y Junts a pesar de que contaron con el voto en contra de PSOE y Sumar. Una de ellas elimina la obligación para los mutualistas de suscribirse, después del 1 de enero de 2027, al Régimen de Autónomos y mantiene el sistema de mutualismo alternativo, de manera que se mantiene el régimen de mutualidades alternativas.
En este sentido, la norma establece que quienes opten por quedarse en la mutualidad tendrán garantizados los mismos derechos que el ordenamiento jurídico reconoce a los trabajadores autónomos, siempre que la financiación de dichos derechos no dependa estrictamente de las cotizaciones al RETA. Junts también logró sacar adelante una enmienda que obliga al Gobierno a elaborar un informe de evaluación sobre este sistema alternativo antes del 31 de diciembre de 2030.
Por su parte, el Partido Popular, ha conseguido que el Gobierno, en el plazo máximo de un año, deba aprobar las reformas normativas necesarias para dotar al sistema de mayores garantías de transparencia. El objetivo es reforzar la información, supervisión y control de las mutualidades en beneficio de todos los profesionales colegiados que decidan mantenerse en este modelo de previsión social con carácter alternativo al régimen de Seguridad Social.