Ahorrar supone hacer ciertos sacrificios y, en muchas ocasiones, renunciar no solo a algunos caprichos, sino recortar también en algunos gastos más básicos. Muchas personas lo hacen para poder dar la entrada de una casa o pagar la hipoteca, pero pocas lo hacen para pagar la hipoteca de otra persona. Y es justo lo que hizo este joven universitario de Estados Unidos, que a sus 24 años consiguió reunir 15.000 dólares (unos 13.000 euros) para que sus abuelos pudieran terminar de pagar la hipoteca de la casa en la que lo habían acogido cuando era niño.
Según recoge ABC News/Good Morning America, sus abuelos se habían hecho cargo de él desde que estaba en primero de primaria, y tan solo un año después ya sabía que algún día les ayudaría a pagar la hipoteca. Años después, para conseguirlo, tuvo que llevar una vida bastante austera y, según él mismo explicó en la cadena KHOU 11, prácticamente no salía con sus amigos y trataba de gastar lo mínimo posible en comida, hasta el punto de pasar buena parte del tiempo comiendo pizza barata preparada en el microondas.
Durante 6 años, el joven tuvo varios empleos que compaginaba con sus estudios en la universidad. Entre ellos, fue cocinero en Pizza Hut y trabajó en el servicio de atención al cliente de una empresa. No fumaba y tampoco bebía porque quería guardar la mayor cantidad de dinero posible y, debido a su ritmo de trabajo y estudios, dormía habitualmente unas cuatro o cinco horas cada noche.
Reunió a su familia y les entregó un cheque para pagar la hipoteca
Después de años de esfuerzo, en marzo de 2016, llegó el gran momento que había estado esperando, darles a sus abuelos la noticia. Para ello reunió a la familia en la casa y les entregó por sorpresa un cheque de 15.000 dólares (unos 13.000 euros), la cantidad que necesitaban para liquidar lo que quedaba pendiente de la hipoteca.
Sus abuelos, que llevaban más de dos décadas pagando las cuotas y todavía les quedaban alrededor de cuatro años que seguir pagando, recibieron la noticia entre lágrimas, y la mujer reconoció a los medios que no podía creer lo que había hecho su nieto.
Pero el cheque no fue el único regalo que este nieto tenía para sus abuelos, y es que, además del cheque para pagar la hipoteca, les había reservado y pagado un viaje a Bahamas.

