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Mario, 23 años, agricultor: “Gano 70 euros al día, unos 1.540 al mes, pero en España es muy difícil encontrar a alguien menor de 30 para trabajar en el campo”

El joven dejó atrás su formación para ayudar en la explotación familiar y recurre a las redes sociales para atraer trabajadores en las campañas agrícolas.

mario agricultor campo
Mario, 23 años, agricultor |Instagram (@agr.selo)
Icíar Carballo
Fecha de actualización:

Desde hace varios años, el campo español afronta la falta de relevo generacional y las dificultades para cubrir puestos de trabajo durante las campañas agrícolas. El envejecimiento de los propietarios, la estacionalidad del empleo y la escasa incorporación de jóvenes han convertido la búsqueda de mano de obra en uno de los principales problemas del sector primario.

Sin embargo, el caso de Mario Selo, de 23 años y natural de Madridejos (Toledo), es casi una excepción. Estudió un grado superior de Mecatrónica Industrial, pero decidió cambiar las máquinas de una fábrica por las de la explotación agrícola de su familia, y ahora trabaja entre viñedos, almendros, olivos y pistachos y se enfrenta a uno de los principales problemas del campo, como es encontrar trabajadores jóvenes y garantizar el relevo de una población agraria cada vez más envejecida.

“Estar en el campo es lo que más me ha apasionado siempre. Yo puedo estudiar lo que quiera, pero al final siempre acabas tirando a lo que te gusta”, explica Mario en una entrevista realizada por ‘El Español’.

Un salario que no resuelve la falta de mano de obra

Sin embargo, el problema de la falta de personal cualificado se nota más durante las campañas, cuando aumenta la necesidad de trabajadores. Mario asegura que en esos periodos “se pueden cobrar 70 euros por jornada”, que equivaldría a 1.540 euros en un mes de 22 días trabajados.

“En España, encontrar a alguien de menos de 30 años para esto es muy difícil”, afirma. De hecho, para campañas como la recogida de la aceituna, llegó a proponerse formar una cuadrilla solo de jóvenes que no superasen los 25 años.

Pero a parte de los trabajadores, hay que tener en cuenta que para realizar este trabajo se requiere dureza física, que se trata de un empleo estacional o que las condiciones de vida en determinadas zonas rurales pueden influir, aunque también intervienen cuestiones como la rentabilidad de las explotaciones, el acceso a la tierra y al crédito y la disponibilidad de servicios públicos e infraestructuras.

Las redes sociales como escaparate y bolsa de empleo

Por ello, Mario ha recurrido a la herramienta de las redes sociales para intentar salvar esa distancia entre el campo y los jóvenes. Empezó grabando vídeos para explicar a amigos y conocidos sin experiencia cómo realizar algunos trabajos, desde la poda de almendros hasta la recolección. Al principio, empezó compartiéndolo en grupos privados de WhatsApp, pero terminó trasladándose a Instagram y TikTok bajo el perfil @agr.selo.

Los vídeos combinan explicaciones sobre las labores agrícolas con escenas de la vida cotidiana en la explotación. Una presencia digital que también le ha servido como una especie de bolsa de empleo, ya que algunos jóvenes han contactado con él para participar en las campañas después de conocer su trabajo a través de las redes.