La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ha hecho un llamamiento a los partidos de derecha para que no utilicen el sistema de pensiones español como un “arma partidista” en pos de sus intereses, justo ahora que es cuando más se está debatiendo sobre si el sistema actual es sostenible o no en el tiempo. La también portavoz del Gobierno ha defendido también el papel del Pacto de Toledo, el cual considera como “el mejor ejemplo” de política de Estado en España.
Durante unas jornadas organizadas por la Fundación Alternativas con motivo del 30 aniversario del acuerdo parlamentario, Saiz reivindicó el Pacto de Toledo como garantía de estabilidad para el sistema público de pensiones en España. La ministra cree que los partidos políticos no deben tomar el sistema de pensiones como un “campo de batalla política”.
Saiz fue especialmente crítica con el Partido Popular y su posición en los últimos debates mantenidos sobre pensiones. “Las pensiones no pueden utilizarse como un arma partidista cuando lo que está en juego es la seguridad de millones de personas”, afirmó, al tiempo que cuestionó que la formación vote en contra de normas que desarrollan recomendaciones que previamente respaldó en el seno del propio Pacto.
El respaldo de Bruselas y los desafíos estructurales
En su intervención, Saiz también subrayó que la Comisión Europea ha terminado avalando las reformas del sistema español de pensiones, pese a las reticencias iniciales de algunos técnicos. Este respaldo comunitario, sostuvo, refuerza la credibilidad del modelo español y permite afrontar el futuro “con optimismo”, en línea con los compromisos adquiridos con Bruselas en materia de sostenibilidad financiera.
Asimismo, la ministra de Seguridad Social reconoció que el sistema encara desafíos de calado. Entre ellos, citó la inminente jubilación de la generación del ‘baby boom’, el envejecimiento de la población, los cambios en el mercado laboral o la necesidad de avanzar en igualdad de género. También mencionó el incremento de la incapacidad temporal y la necesidad de mejorar su gestión como elementos que tensionan el sistema.
Para hacer frente a estos retos, el Ejecutivo confía en nuevas herramientas de análisis como Integrass, una plataforma que permite anticipar escenarios y planificar con mayor precisión las políticas públicas en materia de pensiones.
El peso presupuestario y el debate sobre su sostenibilidad
En el mismo foro, el secretario de Políticas Públicas y Protección Social de CCOO, Carlos Bravo, recordó que el sistema de pensiones absorbe aproximadamente un tercio del gasto público, en torno a 200.000 millones de euros anuales. Una magnitud que ilustra tanto su relevancia como la necesidad de evaluar de forma constante su funcionamiento y eficiencia.
Junto a los representantes sindicales y académicos presentes en el encuentro, se puso sobre la mesa un catálogo de retos adicionales: desde la mejora de prestaciones como las de incapacidad permanente o viudedad, hasta la necesidad de reforzar la protección de los autónomos o avanzar hacia una prestación universal por crianza.
Tres décadas después de su creación, el Pacto de Toledo vuelve así al centro del debate político y económico. La insistencia del Gobierno en preservar el consenso contrasta con un escenario parlamentario más fragmentado, donde las reformas del sistema de pensiones continúan siendo uno de los principales campos de confrontación.