Ser camionero no es uno de los oficios de moda precisamente en los tiempos que corren, ya sea por sus pésimos horarios, por pasar un fin de semana tras otro fuera de casa y lejos de la familia o porque requiere de una gran inversión inicial, lo cierto es que cada vez menos jóvenes se quieren dedicar a este oficio. Si a todo ese pack le añadimos que últimamente no para de aumentar la inseguridad en las carreteras, apaga y vámonos.
De hecho, la falta de seguridad en las áreas de servicio ya es uno de los grandes problemas del sector del transporte en España. Los camioneros denuncian un aumento de los robos, agresiones y asaltos tanto de noche como a plena luz del día, una situación que está provocando miedo entre los profesionales y agravando la falta de conductores que ya arrastra el sector desde hace años. Esta falta de transportistas se nota en que no paran de salir ofertas de empleo para trabajar como camionero, un trabajo muy expuesto pero en el que se puede llegar a cobrar bastante bien.
El problema de la inseguridad afecta a todos los transportistas, aunque las mujeres lo tienen peor, ya que sigue siendo un sector muy machista. En España, solo el 3,8% de los conductores de camión son mujeres. Muchas de ellas denuncian no solo inseguridad frente a robos, sino también episodios de acoso, machismo y miedo durante las paradas nocturnas.
“La inseguridad ha crecido mucho. Sabes cuándo sales de casa, pero no cuándo vas a volver”, explica Adriana, camionera de 57 años con más de dos décadas de experiencia al volante, en una entrevista concedida en el programa ‘Espejo Público’ de Antena 3. La transportista asegura que la situación se ha deteriorado especialmente en las áreas de descanso, donde los delincuentes actúan aprovechando la vulnerabilidad de los conductores mientras duermen.
Las imágenes de asaltos a camioneros se han multiplicado en los últimos meses. Algunos conductores incluso han grabado desde la cabina cómo eran víctimas de robos en plena carretera. “Estamos vendidos, nos están robando día y día”, lamenta otro transportista entrevistado en el reportaje. Los ladrones sustraen gasoil, baterías o mercancía y utilizan técnicas cada vez más agresivas para acceder a los remolques.
“No me bajo del camión para que no vean que soy mujer”
Para las mujeres transportistas, el miedo se multiplica. Adriana reconoce que ha cambiado completamente sus rutinas para intentar pasar desapercibida cuando termina la jornada. “Cuando llego al parking, aparco, apago las luces, echo las cortinas y no me bajo del camión para que no vean que soy mujer. Y es una pena tener que vivir así”, relata.
La camionera asegura haber sufrido situaciones de acoso durante sus rutas internacionales.
“Tuve que llamar a los gendarmes en Francia porque un camionero me estaba acosando y quería sexo porque estábamos solos allí”, denuncia.
Además, explica que los robos en áreas de servicio son cada vez más frecuentes. Una de las situaciones más angustiosas que vivió ocurrió de madrugada en Francia. “Me desperté sobre las dos y media porque me estaban robando. Miré por la cortina y había cuatro tíos con un coche quitándome el gasoil”, recuerda.
Los transportistas denuncian que los delincuentes acceden fácilmente a las zonas de descanso porque no existen suficientes controles ni medidas de seguridad. Por eso reclaman más iluminación y limitar el acceso de vehículos particulares a las áreas reservadas para camiones. “Entran, se esconden y donde hay más cantidad de camiones es donde actúan. En una hora tienen que llevarse todo lo que puedan”, explica Adriana.
El miedo a dormir provoca fatiga y accidentes
Uno de los aspectos que más preocupa al sector es que la falta de descanso puede acabar provocando accidentes graves en carretera. Los camioneros aseguran que muchos conductores pasan la noche en tensión por miedo a sufrir un robo o una agresión.
“No duermes y al día siguiente sales a la carretera tras jornadas de 15 horas conduciendo. La fatiga y el estrés se acumulan y eres una bomba de relojería”, advierte Adriana. La camionera alerta de que esta situación pone en riesgo no solo a los profesionales del transporte, sino también al resto de conductores.
La transportista también denuncia métodos cada vez más peligrosos utilizados por los delincuentes. “Van con cloroformo y lo echan por las rejillas de ventilación de la cabina. A un amigo mío lo dejaron dormido durante 40 horas. Te pueden matar incluso”, asegura.
Ante esta situación, Adriana llevó más de 26.000 firmas al Parlamento Europeo para reclamar medidas urgentes que refuercen la seguridad en las áreas de descanso para camioneros.
Un sector que sigue siendo muy masculino
Además de la inseguridad, las mujeres transportistas siguen denunciando prejuicios dentro del sector. Adriana recuerda las dificultades que tuvo para encontrar trabajo cuando llegó a España procedente de Rumanía.
“Lo primero que me preguntaban era si mi marido no tenía carnet de camión. Mi marido no lo tenía, era yo la camionera”, explica. Aun así, defiende que las mujeres están perfectamente preparadas para el transporte de mercancías. “Las mujeres sí estamos listas para el transporte, pero la pregunta es si el transporte está listo para nosotras”, sentencia.
Otra camionera entrevistada en el programa, Ainoa Blasco, de 29 años, reconoce que también vivió momentos de miedo durante una parada nocturna en un parking vigilado. “Un compañero empezó a decirme cosas cuando me vio bajar del camión y esa noche lo pasé mal para dormir”, cuenta.
Pese a todo, muchas mujeres siguen apostando por una profesión que, aseguran, también tiene aspectos positivos. Sin embargo, coinciden en que la inseguridad y el miedo constante en carretera se han convertido en uno de los principales problemas de un sector que necesita urgentemente más conductores.

