El acceso a la vivienda continúa siendo en 2026 uno de los principales problemas en España. Y es que el precio de la vivienda no para de subir y eso por no hablar del alquiler. Es un problema que no solo afecta a los jóvenes, sino también a adultos e incluso jubilados que se ven obligados a compartir piso ante la subida del alquiler y la imposibilidad de comprar una casa.
En este contexto, comienzan a ganar protagonismo nuevas fórmulas residenciales que buscan adaptarse a la realidad del mercado. Una de ellas son los minipisos, viviendas de tamaño reducido diseñadas para una sola persona, que pretenden ofrecer precios más accesibles.
Un modelo que busca cubrir una “necesidad social”
Quique Escrivá, inversor inmobiliario de 47 años, es uno de los impulsores de este modelo. Cuenta con unos 20 minipisos en propiedad y continúa ampliando su cartera con nuevas promociones.
Según explica, este tipo de vivienda responde a una demanda concreta del mercado: “No es ni alquiler por habitaciones ni un alquiler de una vivienda grande. Por lo tanto, cubrimos esa necesidad, ese nicho que hay entre ambas opciones”, señala en un vídeo de su canal de Youtube.
No empezó a dedicarse al mundo inmobiliario así como así, sino que su carrera empezó trabajando para las fuerzas de seguridad y ya luego empezó a aficionarse a comprar y vender casas. “Antes era policía, llevaba unos años en excedencia. Mi hobby era la inversión inmobiliaria hasta que ese hobby ha pasado a ser mi profesión principal”.
Viviendas pequeñas, pero optimizadas
Los minipisos que desarrolla tienen entre 25 y 40 metros cuadrados, aunque están diseñados para aprovechar cada rincón. Incluyen cocina, baño y, en algunos casos, incluso zonas comunes como terrazas o trasteros para aumentar su valor.
“Este medirá sobre 25 o 26 metros cuadrados. Lo podremos alquilar por unos 400-450 euros”, explica mientras muestra una de las viviendas. Un precio que, según él, se asemeja al de una habitación en ciudades como Valencia o Madrid.
Además, destaca que este formato permite obtener más rentabilidad que el alquiler tradicional: “Sacamos habitaciones premium donde podemos alquilar por mucho más que una vivienda completa, que quizá estaría en unos 700 euros”.
Nuevas promociones: nueve minipisos en una sola parcela
Actualmente, el inversor está desarrollando nuevos proyectos. En uno de ellos, sobre una antigua vivienda, prevé construir nueve minipisos.
“Aquí vamos a sacar nueve apartamentos y una rentabilidad en torno al 12-14%. En unos tres o cuatro meses estará todo listo”, asegura.
El proyecto también incluye trasteros para cada vivienda, con el objetivo de incrementar su atractivo. “A cada vivienda le damos un trastero para aportar más valor y poder subir la rentabilidad”, añade.
Rentabilidad: beneficios a partir del séptimo año
Según sus cálculos, la inversión inicial ronda los 500.000 euros, una cantidad que parece alta pero que si se ven los beneficios no lo es tanto. "Aquí se van a sacar nueve minipisos, vamos a alquilar en torno a 5.000 o 6.000 euros al mes, también 12-14% de rentabilidad", explica Quique.
“¿Cuánto tiempo tarda en recuperarse la inversión? Aproximadamente entre los 7 y 8 años. A partir de ahí, ya todo son beneficios”, afirma.
Además, defiende que este modelo no solo es rentable, sino también una oportunidad para inversores: “Es una vivienda pensada para invertir, para tenerla a nivel patrimonial”.
Transformar locales en viviendas: otra vía de negocio
Otra de las estrategias que utiliza es el cambio de uso de locales comerciales en desuso para convertirlos en viviendas.
“Como hay mucha necesidad de vivienda, en propiedades que ya no tienen actividad económica podemos hacer un cambio de uso y sacar nuevas viviendas”, explica.
Este tipo de operaciones permite aumentar la oferta en zonas urbanas sin necesidad de construir desde cero.
Debate abierto: ¿solución o problema?
El auge de los minipisos no está exento de polémica. Entre las críticas más habituales se encuentran la reducción del espacio habitable, el riesgo de condiciones de vida ajustadas o la posibilidad de que este modelo sustituya a otras soluciones más amplias.
También se cuestiona si fomenta la especulación inmobiliaria. Ante ello, Escrivá es claro:
“Los pequeños propietarios no somos ONG ni servicios sociales. Esto es un negocio”.
Un modelo en expansión
Pese a las críticas, este tipo de vivienda sigue creciendo en distintas ciudades españolas. De hecho, el propio inversor asegura que la demanda es elevada y que el ritmo de operaciones es constante:
“Estamos prácticamente escriturando todos los días. Este año llevamos más de 200 propiedades vendidas y puestas en rentabilidad”, afirma.
Con este contexto, los minipisos se consolidan como una de las tendencias emergentes dentro del mercado inmobiliario, en un escenario donde el acceso a la vivienda sigue siendo uno de los grandes retos sociales.

