La economía a nivel mundial vive un intenso periodo de incertidumbre provocado principalmente por varios factores que no dejan ver con claridad cómo evolucionará el sistema financiero en los próximos años. Estos factores no son otros que los conflictos bélicos activos (entre Irán e Israel y Estados Unidos, o entre Ucrania y Rusia), los aranceles de Trump o el auge de la Inteligencia Artificial, además de otros muchos.
En este último, el rápido avance de la Inteligencia Artificial, se ha querido centrar el economista Santiago Niño Becerra, que vaticina que todo el futuro dependerá de la IA. Para el también catedrático por la Universidad de Barcelona, si esta tecnología sigue creciendo como hasta ahora, la bolsa seguirá creciendo “y mucho” sin caídas importantes, a pesar de que la economía mundial no se encuentre en su mejor momento. Aunque su predicción no se queda ahí.
La inteligencia artificial se perfila como una de las grandes palancas económicas del futuro. Así lo asegura Niño Becerra, que no duda al afirmar que “la IA ya es, y va a seguir siendo, motor de crecimiento y, además, impedirá que la inflación sea un problema”, según publicó en un post de su perfil oficial de X.
El economista se muestra totalmente convencido de esta previsión y anima incluso a los usuarios a guardar su publicación para comprobar dentro de unos años que su análisis era correcto. Por el momento, habrá que esperar para ver cómo evolucionan los mercados y qué impacto real termina teniendo la inteligencia artificial en la economía mundial.
Niño Becerra cuestiona la eficacia del modelo económico actual
Más allá de la inteligencia artificial, el economista también ha aprovechado para reflexionar sobre la fragilidad del sistema económico de muchos países, especialmente en cuestiones relacionadas con la energía y la logística.
El reciente cierre del estrecho de Ormuz, clave para el transporte energético internacional, ha vuelto a poner sobre la mesa las debilidades estructurales de numerosas economías. Para ilustrarlo, Niño Becerra ha señalado directamente el caso de Irlanda.
“¿Está preparado el modelo económico para hacer frente a una crisis energética? Irlanda ha puesto de manifiesto que no”, escribía en un post en su perfil de X.
Además, el experto compartía un artículo de ViaEmpresa en el que se explica cómo el caso irlandés evidencia que la transición hacia un modelo sostenible se complica cuando el peso económico recae sobre el tejido productivo.