El ministerio de Economía, Comercio y Empresa que dirige Carlos Cuerpo ha confirmado este jueves el comienzo de la retirada de las medidas fiscales extraordinarias aplicadas a la luz y al gas natural. Será a partir del 1 de junio de 2026 cuando el IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido) regrese al 21% tras constatar la moderación de los precios en la energía una vez conocidos los datos del IPC (Índice de Precios de Consumo).
El IPC del mes de abril ha bajado al 3,2% debido, entre otras cosas, a una electricidad más barata que resiste al aumento del precio de los carburantes. Esta decisión que ha anunciado el mismo Cuerpo y recoge Onda Cero, afectará al Impuesto Especial sobre la Electricidad así como al IVA reducido que estaba aplicándose a la electricidad y determinados combustibles como el gas natural, pellets, briquetas y leña.
Fuentes del departamento que dirige Carlos Cuerpo han confirmado al medio antes citado que esta medida de rebaja se anula una vez que se ha comprobado la evolución positiva de los precios energéticos. “La caída en los precios de la electricidad y el gas natural permiten comenzar con la desactivación”.
Termina el paquete fiscal de medidas de rebajas fiscales

Queda confirmado, de este modo, el primer repliegue destacado del paquete fiscal aprobado por el Gobierno de Pedro Sánchez en el mes de marzo, que comenzó para amortiguar el impacto económico derivado de la escalada geopolítica vinculada a la guerra en Irán.
El RD contemplaba que la mayor parte de las medidas quedarían activas hasta el 30 de junio aunque contenía una cláusula que permitía anticipar la retirada en el caso de que los precios energéticos mostrasen una evolución favorable.
El Gobierno había garantizado así la vigencia de las rebajas fiscales durante abril y mayo, dejando abierta la posibilidad de revisarlas a partir de junio una vez conocidos los datos de inflación de abril. La moderación del componente energético del IPC ha activado ahora ese mecanismo de desescalada.
La decisión no afecta a los carburantes
El Ejecutivo mantendrá hasta finales de junio las medidas fiscales relacionadas con los carburantes. Continuarán en vigor los tipos reducidos del Impuesto sobre Hidrocarburos, el IVA al 10% sobre gasolinas, gasóleos y biocarburantes, así como la devolución parcial del gasóleo profesional. La razón es que la variación anual de los combustibles para vehículos personales todavía supera el umbral del 15% fijado por el decreto aprobado en marzo.
También seguirán activas otras medidas vinculadas al sector energético y a los colectivos más expuestos al incremento de costes. Entre ellas figuran la suspensión del Impuesto sobre el Valor de la Producción de la Energía Eléctrica, las ayudas a agricultores y transportistas y los descuentos reforzados del bono social eléctrico, que se mantienen en el 42,5% para consumidores vulnerables y en el 57,5% para vulnerables severos.
Las rebajas tributarias suponen un coste ‘extra’ para el Estado
La retirada de estas ayudas va de la mano del repliegue del escudo fiscal y la evolución de los mercados energéticos, así como con la situación presupuestaria actual. Las rebajas tributarias que se han aplicado sobre la energía suponen un coste en la recaudación del Estado aunque en diferentes ocasiones, el Ejecutivo ha defendido su utilidad en la contención de la inflación.
Desde Economía han apuntado que el contexto internacional sigue marcado por una gran incertidumbre. “El Gobierno seguirá monitorizando la evolución de los pecios en un contexto de elevada incertidumbre geopolítica de la mano de los agentes sociales y los distintos sectores”, aseguran fuentes del ministerio.

