Los arquitectos coinciden: los bloques de viviendas con más de 20 años tienen humedades y problemas de aislamiento y se debe hacer la prueba del papel de aluminio

Un mal aislamiento provoca problemas como la aparición de moho y un uso mayor de la calefacción en invierno que dispara la factura de la luz.

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Los bloques de viviendas en los que hay pisos con más de 20 años suelen presentar problemas de moho en las paredes derivado, en muchas ocasiones, de humedades. Aunque puede parecer un pequeño inconveniente al que se le da solución rápidamente, lo cierto es que los arquitectos son claros y coinciden a la hora de determinar qué hacer y dónde se encuentra el origen del problema. No tiene que ver sólo con el estado de las paredes sino con el confort y el gasto energético de la vivienda. 

Avisan de que un aislamiento deficiente provoca que las casas pierdan calor en invierno y suban de temperatura en verano, por eso hay que poner más el aire acondicionado o la calefacción y eso al final repercute en una factura de la luz elevada. Por eso, es imprescindible comprobar cuanto antes si hay problemas de aislamiento mediante una prueba muy sencilla que además se hace con un material que casi todos tenemos en casa: el papel de aluminio.

Aunque lo normal es que aparezcan en bloques de pisos viejos, los arquitectos avisan de que también se puede ver en obra nueva cuando los materiales que se han empleado son de baja calidad, defectuosos o se ha producido algún fallo.

Cómo hacer la prueba del papel de aluminio

Un rollo de papel de aluminio. | Envato

Como explican los arquitectos, la prueba del papel aluminio la puede realizar cualquier persona en su casa. No hace falta contratar a nadie y pagarle luego: sólo habrá que comprar el material que está a la venta en cualquier supermercado a un precio reducido.

Para conseguir resultados fiables, hay que hacerlo en días de lluvia ya que las diferencias de temperatura y condensación de humedad son más detectables. El procedimiento es pegar un trozo de papel de aluminio sobre una pared de la vivienda, preferiblemente en la habitación en la que se sospeche que hay más moho.

El papel tiene que quedarse pegado entre dos y tres días. Luego, hay que retirarlo y analizar qué parte presenta humedades. Si la cara del papel que estaba pegada a la pared ahora está húmeda o fría, el problema es del aislamiento de la fachada.

Ahora, cuando la humedad aparece en la cara que estaba hacia el interior de la vivienda, el problema es una mala ventilación. Si ninguna de las dos caras tiene humedad, es que no hay problemas importantes. 

Y si la humedad está en la parte pegada a la pared, es una señal de que el bloque no está aislado, por lo que es normal que aparezcan las humedades y las pérdidas térmicas. 

La comunidad de vecinos debe realizar las mejoras

La recomendación adecuada pasa por que la comunidad de vecinos llegue a un acuerdo para acometer obras integrales de mejora de aislamiento del edificio. Para ello, es necesario contratar a profesionales especializados que evalúen el estado de la fachada realizando las actuaciones necesarias. 

Aunque hay remedios caseros para mejorar el aislamiento, los arquitectos insisten en que estos suelen ser temporales y poco efectivos. Destacan que en estos casos es necesario hablar con especialistas. 

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