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La psicología sugiere que fingir satisfacción durante años es característico de este tipo de personas

Sonreír siempre y dar la respuesta correcta cuando alguien pregunta cómo va todo. La psicología señala que el patrón se vuelve identidad cuando se prolonga durante años.

Mujer sonriendo
Debemos dejar atrás la necesidad de aprobación externa para mejorar nuestro bienestar y ser más felices. |Envato
Antonio Montoya
Fecha de actualización:
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Una sobremesa larga, una reunión de empresa, una comida familiar de domingo. Alguien dice que está bien, asiente con todos, suelta la frase amable que el resto espera oír. A simple vista parece algo característico de una persona de carácter tranquilo o que simplemente tiene educación. Pero la psicología explica que mantener esa fachada durante años acaba dibujando un perfil reconocible que va mucho más allá del momento concreto. Algo así como pasa con aquellos que escriben la lista de la compra en papel, que es muy típico de un tipo de personas concretas.

La psicóloga e investigadora estadounidense Brené Brown, profesora de la Universidad de Houston y referencia mundial en estudios sobre vulnerabilidad y vergüenza, lleva décadas describiendo este patrón. Lo describe habitualmente como armadura emocional. Quienes lo desarrollan no fingen porque les guste mentir. Lo hacen porque aprendieron muy pronto que mostrar tristeza, agotamiento o desacuerdo se castigaba con frialdad, broncas o decepción del entorno.

Una mujer sonriendo
La actitud positiva y el entorno social pueden influir en la forma en que afrontamos el día a día. | Envato

A medida que pasan los años, esa estrategia deja de ser una elección y se vuelve automática. Es lo que la psicología describe como disonancia emocional sostenida, una desconexión gradual entre lo que la persona siente por dentro y lo que muestra hacia fuera.

Más detalles

El perfil suele compartir varios rasgos. Son personas a las que les cuesta enormemente decir que no, que tienden a anticipar lo que los demás quieren oír antes incluso de saber qué piensan ellas mismas, y que en privado describen una sensación constante de cansancio sin causa aparente.

También aparece con frecuencia un rechazo profundo a parecer dramáticos. Han interiorizado que sus emociones reales molestarían si las expresasen, así que las archivan. Los estudios sobre regulación emocional crónica vinculan este patrón con un mayor riesgo de ansiedad, insomnio y síntomas depresivos en la edad adulta, especialmente entre los 40 y los 60 años.

Mujer feliz
La voluntad de ser felices es el factor que realmente marca la diferencia | Envato

Un detalle revelador. Muchas de estas personas no se reconocen como infelices. Solo cuando alguien las pregunta dos veces seguidas si están bien, sin prisa, aparece la grieta.

La importancia del contexto

Fingir puntualmente forma parte del trato social. Decir que la cena estuvo deliciosa o que el regalo encajó perfecto no convierte a nadie en una persona deshonesta. Lo que dibuja el perfil es la frecuencia y la duración del patrón, no el gesto aislado.

La diferencia, advierte la psicología, está en si la persona conserva un espacio donde sí puede mostrarse como es, aunque sea con dos personas en toda su vida. Quien no encuentra ese refugio termina creyendo que su versión real ya no le sirve a nadie.