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Adiós al USB: la tecnología que lo sustituye por ser más rápida, fiable y ofrecer hasta 8.000 GB de espacio

El pendrive clásico ha quedado relegado a tareas muy puntuales frente a los SSD externos USB-C, las tarjetas SD de última generación y el almacenamiento en la nube, todos con velocidades muy superiores y mayor capacidad.

USB conectado a un ordenador
Adiós al USB: la tecnología que lo sustituye por ser más rápida, fiable y ofrecer hasta 8.000 GB de espacio |Envato
Lucía Rodríguez Ayala
Fecha de actualización:
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Durante más de dos décadas, la memoria USB ha sido la solución universal para mover archivos entre ordenadores, hacer copias rápidas o llevarse el trabajo a casa. Pero en 2026 el panorama es muy distinto. La mayoría de portátiles y tablets nuevos ya no traen puerto USB-A tradicional, y obligan a usar adaptadores que ralentizan la transferencia.

A esto se suma que los archivos cotidianos se han hecho mucho más pesados. Un vídeo en 4K de un par de minutos puede ocupar varios gigas, y una sesión de fotos en RAW supera fácilmente los 50 GB. Las capacidades estándar de los pendrives (32, 64 o 128 GB) se quedan cortas para los usos actuales, y las velocidades reales rara vez cumplen lo prometido en la caja.

Usb de primer plano
 memoria USB  | Envato

El resultado es que el pendrive ha quedado reservado para tareas muy puntuales, como crear unidades de arranque, instalar sistemas operativos o transferir archivos en sitios sin conexión. Para casi todo lo demás hay alternativas mejores.

Las tres alternativas que dominan en 2026

SSD externos USB-C o Thunderbolt

Son la opción preferida para profesionales y usuarios exigentes. Ofrecen velocidades de transferencia varias veces superiores a un pendrive tradicional y capacidades que arrancan en 500 GB y llegan hasta los 8 terabytes (8.000 GB) en modelos como el Samsung T9 o el SanDisk Extreme Pro.

Conectados por USB-C o Thunderbolt 4, mueven archivos pesados en segundos, son resistentes a golpes (no tienen partes mecánicas) y caben en un bolsillo. El precio ha bajado mucho. Un SSD externo de 1 TB se encuentra hoy por menos de 100 euros.

Tarjetas microSD y SD de alta velocidad

Para cámaras, móviles, tablets y consolas portátiles como la Nintendo Switch o la Steam Deck, las tarjetas microSD UHS-II y las SD V90 han ganado terreno. Su tamaño mínimo, su velocidad y su precio razonable las hacen imprescindibles para grabar vídeo en 4K o 8K.

Su único punto débil es la fragilidad. Son fáciles de perder y los chips se dañan con la humedad o manipulación brusca.

Almacenamiento en la nube

El cambio más radical viene de servicios como Google Drive, iCloud, OneDrive y Dropbox. Permiten acceder a los archivos desde cualquier dispositivo, compartirlos al instante, recuperar versiones antiguas y trabajar en colaboración en tiempo real. Para volúmenes pequeños (5-15 GB) la mayoría son gratuitos, pero para tener gran volumen de almacenamiento hay que pagar suscripción mensual que, dependiendo del servicio y la plataforma puede rondar precios entre 2 y 10 euros.

La nube tiene también dos limitaciones serias. por un lado se depende de la conexión a internet, así que en zonas con cobertura inestable falla en el peor momento. Por el otro se plantean cuestiones de privacidad con archivos sensibles, donde conviene cifrarlos antes de subirlos o usar servicios europeos sujetos al RGPD.

Cuándo sigue teniendo sentido usar un pendrive

Pese a todo, hay situaciones donde el USB tradicional sigue siendo la mejor opción.

  • Crear un USB de instalación de Windows, Linux o macOS.
  • Actualizar firmware de un televisor, router o coche.
  • Mover archivos en sitios sin conexión entre ordenadores que no se conocen entre sí.
  • Almacenar contraseñas o gestores de claves cifrados en un dispositivo offline por seguridad.

Para estos casos, no hace falta gastar mucho. Un pendrive USB 3.0 de 64 GB de marca conocida (SanDisk, Kingston, Lexar) cuesta menos de 15 euros y dura años.

Qué conviene comprar hoy según el uso

La elección depende del tipo de archivo y del uso que se le va a dar.

  • Para vídeo, fotos en RAW y backups grandes: SSD externo USB-C de 1 o 2 TB.
  • Para móvil, cámara o consola portátil: tarjeta microSD UHS-II de 256 GB o más.
  • Para colaboración y trabajo desde varios dispositivos: suscripción a Google Drive o iCloud de 200 GB.
  • Para tareas puntuales: pendrive USB 3.0 de 64 GB.

El pendrive no va a desaparecer de la noche a la mañana, pero, su lugar en la mochila ha quedado olvidado frente a alternativas que mueven más datos, lo hacen más rápido y, en el caso de la nube, ni siquiera necesitan estar físicamente.