España debería subir la edad de jubilación hasta los 73 años para que sea posible la sostenibilidad del sistema público de la Seguridad Social según un estudio realizado por CEU Cefas titulado ‘Las pensiones en España: análisis crítico y propuestas de mejora” que también aconseja un aumento de la natalidad para que se garantice un buen ratio entre trabajadores y pensionistas.
A partir de 2027, según datos de la Seguridad Social, la edad de jubilación será de 67 años aunque los expertos coinciden en que estos números se hicieron en una realidad demográfica que era diferente a la que hay hoy día. Ahora no nacen niños, los mayores envejecen más rápido que antes aunque sube la esperanza de vida. Pero, además, los sueldos avanzan menos que las pensiones, las familias no pueden ahorrar y la Seguridad Social tiene un importante déficit estructural desde 2011.
Aunque aconsejan que aumente la edad de jubilación también dejan claro que esta no es la solución al problema. Aliviaría la presión, eso sí, pero sería algo a corto - medio plazo. Pero es que la inmigración tampoco garantiza esta sostenibilidad y el ahorro es necesario y beneficioso pero no puede sustituir a una base sólida de trabajadores que coticen produzcan y cuiden.
Cada vez hay menos trabajadores por pensionista
El encargado del informe de CEU Cefas, Alejandro Macarrón, ha aclarado en declaraciones recogidas por Europa Press que el problema de las pensiones “no es ideológico sino aritmético” y asegura que cada vez hay menos trabajadores por pensionista.
Esto es un problema que corresponde al mercado de trabajo ya que entre los años 2010 y 2025 el salario medio en España aumentó en torno a un 22% al 25% por debajo de la inflación acumulada, mientras que la pensión media ha crecido entre un 65% al 70%.
Confirma que en España hay una tasa de sustitución alta, de las más elevadas de Europa y esto se traduce a una diferencia baja entre el último sueldo cobrado y la primera pensión de jubilación.
Este déficit de la Seguridad Social podría ser “uno de los grandes factores del desequilibrio presupuestario español” y matiza que en 2023, España dedicó un 11,2% del PIB a jubilaciones que es uno de cada 10 euros que genera la economía española.
La solución sería un sistema mixto de pensiones
El informe plantea avanzar hacia un sistema mixto de pensiones, donde la la pensión pública asegure unos mínimos, pero pierda peso relativo ante el ahorro individual y los planes de empleo promovidos por empresas y trabajadores.
Otro de los aspectos que aparece en el estudio es la de revisar prestaciones como la de viudedad para concentrarse en los casos de más necesidad recuperando incentivos fiscales al ahorro privado para la jubilación.
Las pensiones de viudedad se podrían suspender, asegura el informe, cuando el cónyuge que sobreviva tenga ingresos propios y plantean que aumente según el número de hijos teniendo en cuenta que se puso en marcha con la idea de cubrir la vejez de las viudas que no habían generado ingresos propios al dedicarse a criar a los hijos.
Esto también queda evidenciado cuando apuntan a que si se pretende un aumento de la natalidad, las pensiones deberían aumentar según el número de hijos a modo de reconocimiento a la contribución familiar al sostenimiento futuro del sistema y coste de la crianza para ellos.

