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Elizabeth Wakefield, asesora financiera: “Tener todo el dinero en la misma cuenta corriente es un gran error”

Saber cómo ahorrar es fundamental para evitar sustos y terminar con problemas económicos cuando se vive en pareja.

La asesora financiera durante el vídeo.
Elizabeth Wakefield, asesora financiera: “Tener todo el dinero en la misma cuenta corriente es un gran error” |YouTube
Berta F. Quintanilla
Fecha de actualización:
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La gestión del dinero y los ahorros de la pareja de manera responsable es un reto al que se enfrentan millones de hogares en todo el mundo. Una avería del coche, una derrama de la comunidad de vecinos o el incremento de las hipotecas puede suponer un quebradero de cabeza en el caso de no realizar un manejo eficiente del dinero. No tiene que ver con cobrar un sueldo más alto o bajo, sino de tener en cuenta cuánto se gana y saber repartirlo.

Una de las prácticas más habituales es ingresar los dos salarios o las prestaciones que se estén cobrando por parte de los miembros de la unidad familiar en la misma cuenta. Sobre este aspecto ha hablado Elizabeth Wakefield, que es asesora y experta en finanzas, hipotecas e inversiones en el podcast ‘Tiene sentido’. 

“Tener todo el dinero en una cuenta corriente es uno de los principales errores que comete mucha gente”, ha explicado y el motivo es que no se debe mezclar el dinero destinado a los gastos diarios con el que va al fondo de ahorro. Así es mucho más complicada la gestión de la economía personal y se podría gastar un dinero que en principio, estaba destinado a posibles imprevistos.

Lo mejor es organizar el dinero en varias cuentas

Wakefield recomienda a los oyentes que siempre separen el dinero en función de la finalidad. Primero, en una cuenta para los gastos habituales del mes. Estos son fijos y entraría la hipoteca, los recibos de luz, agua o comunidad, la compra en el supermercado y el transporte.

Además, es bueno tener otra cuenta específica para el ahorro, donde lo que quede una vez realizados los gastos fijos, se vaya acumulando de modo que haya un fondo de reserva. El siguiente paso es abrir otra cuenta para las periodificaciones. Este sistema se emplea para los gastos que se van a realizar sí o sí, pero en el futuro.

Aquí entrarían las vacaciones, los seguros del coche o la casa, por ejemplo o cualquier desembolso de cantidades importantes. La asesora ha puesto un ejemplo, “me quiero ir de vacaciones y tengo pensado gastar 2.500 euros en total. Esto quiere decir que debo repartirlo en pequeñas cantidades mensuales, ahorrando 100,200 o lo que sea”.

La mejor manera de hacerlo es “con transferencias automáticas”. El ahorro es una especie de hucha que evita el susto derivados de una mala planificación. La persona, cuando va a pagar el viaje, ya tiene reservas.

Revisar los gastos y evitar las compras impulsivas

La asesora fiscal insiste en la importancia de revisar los gastos de manera periódica, “no terminamos de realizar una auditoría de nuestros gastos”, señala, en referencia a los pagos que muchas veces se hacen sin prestar atención, como las suscripciones, las cuotas o servicios que ya no se usan”.

También recomienda reflexionar antes de realizar una compra. La clave, según explica, es preguntarse si ese gasto es asumible, si rompe el presupuesto mensual y, en caso de recurrir a financiación, analizar cuál será el coste real de esa operación.

Wakefield subraya la importancia de fijarse en la TAE frente al TIN. “La TAE es la tasa anual equivalente, que es cuánto me cuesta ese dinero, esa financiación, asumiendo todos los costes extra”, explica. Es decir, permite conocer de forma más completa el precio real de pedir dinero prestado. 

Por esto, hay varios aspectos fundamentales que son ordenar el dinero, automatizar el ahorro y revisar los gastos puede marcar una gran diferencia en la estabilidad financiera de cualquier hogar. No se trata solo de ahorrar más, sino de saber dónde está cada euro y para qué se va a utilizar.