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Una mujer de 49 años logra la pensión máxima de 3.359,60 euros al reconocerle una incapacidad permanente por depresión y fibromialgia después de que la Seguridad Social se la negara

Su estado de salud físico y psíquico le impedía tener un control mínimo sobre cualquier tipo de trabajo, a pesar de estar bajo tratamiento farmacológico.

Mujer preocupada
Mujer preocupada |Envato
Francisco Miralles
Fecha de actualización:

El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha reconocido a una mujer la incapacidad permanente absoluta al padecer fibromialgia, artrosis lumbar y un cuadro depresivo grave, después de que la Seguridad Social se la denegara. De esta forma cobrará la pensión máxima, ya que cobrará el 100% de su base reguladora fijada en los 3.402,86 euros.

La sentencia (disponible en este enlace del Poder Judicial) la mujer de 49 años, trabajaba como coordinadora para una famosa cadena de supermercados. Sin embargo, en 2022 empezó a padecer problemas de salud mental, al padecer un episodio de depresión grave acompañado de ideas suicidas y alteraciones sensoperceptivas, las cuales no remitieron a pesar de que tomaba antidepresivos y antipsicóticos. A este cuadro se le sumaban otras dolencias crónicas como fibromialgia, migraña crónica y artrosis lumbar severa, así como alucinaciones visuales.

Debido a esta situación, en mayo de 2023 y tras un año de baja médica por incapacidad temporal, solicitó la incapacidad permanente a la Seguridad Social, siendo esta denegada por la Dirección Provincial de Asturias del INSS. Según el dictamen del Equipo de Valoración de Incapacidades las dolencias que presentaba la mujer no alcanzaban “un grado suficiente de disminución de su capacidad laboral”.

Derecho a la pensión máxima

La mujer acudió a los tribunales, y en una primera instancia el Juzgado de lo Social de Oviedo le dio la razón señalando que la mujer tenía anulada su capacidad para trabajar tras presentar esta “escasa respuesta pese a múltiples líneas de tratamiento farmacológico”.

La Seguridad Social decidió recurrir la sentencia, pero el Tribunal Superior de Justicia volvió a fallar a favor de la mujer dejando claro que tenía derecho a la incapacidad permanente absoluta que inhabilita para cualquier tipo de trabajo.

De esta forma, la mujer tendrá derecho a una pensión vitalicia por el 100% de su base reguladora fijada en los 3.402,86 mensuales. Ahora, tal y como establece el artículo 57 de la Ley General de la Seguridad Social (se puede consultar en este enlace), las pensiones contributivas que superen la pensión máxima quedarán topadas por esta cuantía. Así, la mujer cobrará la pensión máxima, fijada para este 2026 en los 3.359,60 euros mensuales.