El aeropuerto de Bélgica está sumido en un profundo caos desde las dos de la tarde de este martes, momento en el que los controladores aéreos arrancaban una huelga sorpresa. Por ese motivo, hay más de 200 vuelos afectados que han dejado en tierra a más de 20.000 pasajeros. Un aviso colgado en la página web del aeródromo internacional de Bruselas - Zaventem, aclaraba qué estaba pasando.
“Debido a una huelga espontánea de controladores aéreos, no hay tráfico posible en Bélgica entre las 14:00 y las 21:00 de este martes 2 de junio”. Ahora, ¿qué pasa con los viajeros que ya tenían su billete comprado? Según las instrucciones, “les pedimos que se abstengan de desplazarse al aeropuerto entre las dos y las siete de la tarde, porque su avión no va a salir o aterrizar”.
Los vuelos que estaban programados entre las siete de la tarde y las nueve de la noche se retrasarán y despegarán “si es posible”, como ha informado el aeropuerto que pide a los pasajeros que revisen bien sus billetes para saber si están afectados.
Los controladores no quieren la nueva torre digital
El motivo que ha provocado esta huelga sin avisar por parte de los controladores es la puesta en marcha de una torre de control digital que estará en Namur y que va a centralizar toda la actividad de Lieja y Charleroi a partir de 2027.
Los controladores de la empresa Skeyes, que es la que controla el espacio aéreo en Bélgica, arrancaron sus protestas el lunes sin avisar en Charleroi (a 50 kilómetros de Bruselas) y Lieja afectando a 80 vuelos comerciales.
Ryanair, la aerolínea con más presencia en estas localidades, ha informado de que ha tenido que cancelar unos cien vuelos afectando a unos 20.000 pasajeros.
Qué es una torre de control digital y por qué enfada a los controladores aéreos
Una torre de control digital también llamada torre remota es un sistema tecnológico que permite la gestión del tráfico aéreo de un aeropuerto desde una ubicación diferente, que puede estar a varios kilómetros.
Sustituye a la clásica torre física por un nuevo sistema en el que hay sensores, cámaras de 360 grados y realidad aumentada. Está formada, según DSV, por varias áreas principales entre las que se encuentran la de aviación y tráfico aéreo y logística y cadena de suministro. Gracias a esta última, se puede interconectar y permite anticiparse a retrasos y automatizar la toma de decisiones empleando la Inteligencia Artificial (IA).
La más avanzada, hasta el momento, se encuentra en Budapest cuyo aeropuerto es el primero gestionado por controladores que están fuera de la torre convencional. Según datos recogidos por Indra, el uso de este tipo de torres mejora la seguridad y crea una mejor conciencia visual, estableciendo una nueva referencia para la mejor gestión del tráfico aéreo.