Las herencias suelen convertirse en motivo de disputa cuando el fallecido deja su patrimonio a alguien que es ajeno a la familia, algo que hizo un anciano francés que dejó una parte de sus bienes a la empleada doméstica que le ayudaba diariamente, un gesto que no fue muy bien visto por si hijo, que llevó el caso a los tribunales alegando que su padre no estaba en condiciones en el momento que hizo el testamento para tomar esa decisión.
Segun informan desde el medio Figaro Inmobiler, en el año 2006 el anciano comenzó a recibir ayuda a domicilio porque su estado de salud comenzó a deteriorarse, y desde ese momento su cuidadora se convirtió en alguien muy importante en su vida. Con el paso del tiempo, la relación se fue estrechando hasta el punto de que ella se mudó a vivir con él y el anciano decidió incluirla en sus últimas voluntades.
En un primer momento, el hombre redactó unm primer testamento en el que le dejaba un terreno, y unos meses después acudió al notario para hacer un nuevo testamento en que le dejaba a su empleada su vivienda habitual, asi como el dinero de barias cuentas bancarias y su seguro de vida.
Su hijo intenta anular el testamento alegando la vulnerabilidad del padre
Cuando el anciano falleció y su hijo descubrió la existencia de estos documentos, comenzó un proceso judicial para intentar anularlos, alegando que en el momento de otorgarlos su padre no tenía plena capacidad para comprender el alcance de sus decisiones.
Aunque el notario que autorizó el testamento aseguró que el anciano parecía encontrarse en pleno uso de sus facultades, los herederos aportaron informes médicos que hablaban de episodios de alucinaciones alternados con momentos de lucidez y de un evidente deterioro físico y mental.
Otro punto importante, es que en el propio contrato de trabajo de la empleada doméstica se inlcuía una cláusula en la que se le prohibía recibir regalos, propinas o cualquier otra ventaja económica de las personas a las que asistía, y según la familia, esa prohibición debía impedir que pudiera beneficiarse de un legado tan importante.
Ls justicia dio la razón inicialmente a los herederos anulando los testamentos, sin embargo el tribunal de casación (equivalente al Tribunal Supremo Español) anuló dicha decisión.
Cualquier persona puede decidir a quién deja sus bienes
Los magistrados del Tribunal de Casación francés insistieron en que cualquier persona puede decidir libremente a quién deja sus bienes mediante testamento, salvo que exista una incapacidad legal que lo impida.
Esto implica que, una cláusula incluida en un contrato laboral no puede limitar el derecho de una persona a designar heredero o legatario a quien considere oportuno, por tanto, aunque la cuidadora hubiera incumplido las condiciones de su contrato, eso no impedía por sí solo que pudiera recibir bienes por herencia.
La Justicia anuló por tanto la decisión que invalidaba el testamento manuscrito y devolvió el asunto a instancias inferiores para que continuaran analizando otros aspectos del caso, como la posible vulnerabilidad del anciano o su capacidad mental en el momento de redactar las últimas voluntades.