El Supremo anula el desahucio de una inquilina porque el casero le complicó pagar un recibo de agua desorbitado y luego intentó echarla alegando impago
La justicia considera que el casero no actuó con buena fe para forzar el incumplimiento del pago de la inquilina, y anula el desahucio. El contrato de alquiler se mantiene.

