Logo de Huffpost

Una mujer de 103 años que sigue haciendo deporte y jugando a las cartas online comparte 5 consejos sencillos para una vida larga

Una de las cosas que más le gusta es socializar, encargándose de dar la bienvenida a las personas de nuevo ingreso en la residencia donde vive.

Una mujer mayor aleatoria usando una tablet
Una mujer mayor aleatoria usando una tablet |Banco de imágenes de Envato
Esperanza Murcia
Fecha de actualización:
whatsapp icon
Agregar NoticiasTrabajo en Google
Agrega NoticiasTrabajo a tus medios preferidos en Google

La edad es solo un número. Y Dorothy Wilson, de 103 años, lo defiende a rajatabla. A pesar de superar el siglo de vida, tiene una agenda de lo más completa, practicando ejercicio a diario y cultivando sus hobbies. Nació el 12 de enero de 1923 en Arlington (Massachusetts, Estados Unidos) y actualmente se encuentra viviendo en una residencia de ancianos en Connecticut, donde se mantiene activa gracias a las clases de ejercicio, la iglesia, los eventos sociales y las partidas de bridge con sus amigos y familiares.

“Mi afición son las personas, porque eso es lo que más me gusta”, detalla Wilson, considerando que lo mejor de la vida “son las personas que conoces”. Tras estudiar en la Universidad de Boston y trabajar en un banco al terminar la carrera, conoció a Richard Wilson, su difunto marido. Se casaron en 1942 y estuvieron juntos hasta el fallecimiento de él en 2017.

“Era una persona maravillosa; todo el mundo lo quería y él quería a todo el mundo”, relata al medio ‘Today’, donde explica que, juntos, criaron a sus cuatro hijos mientras se mudaban por todo el paí, ya que Richard pertenecía al Cuerpo Aéreo del Ejército de los Estados Unidos. Wilson, a pesar de quedar viuda, asegura que rara vez está sola. Y ha querido compartir sus hábitos principales que le ayudan a mantenerse feliz y sana a sus 103 años.

Hacer deporte

Asegura que es importante seguir una rutina y mantenerse físicamente activo, aunque sea con pequeños gestos. “Me visto todos los días sin ayuda. No cuento con ningún asistente”, pone de ejemplo.

También asiste a clases de fitness y le gusta aprender cómo el movimiento beneficia tanto al cuerpo como al cerebro. Las tareas cotidianas también le ayudan a mantenerse activa, incluidas aquellas tan sencillas como levantarse de la cama. “Nada es fácil, pero tampoco se supone que lo sea”, afirma.

Leer con frecuencia

Para Wilson es igual de importante ejercitar la mente, por ello lee con frecuencia. “Tengo un Kindle y leo en él por la noche”, explica, demostrando que no se cierra a la tecnología. “Creo que lo más interesante de la lectura es que muchas de las cosas que están sucediendo en el mundo han ocurrido una y otra vez” señala, agregando que “no creo que hayamos aprendido nunca de la historia, pero tenemos que intentarlo”.

Socializar y conocer gente nueva

Algo que le aporta mucha felicidad es conocer gente nueva. Por ello, forma parte del comité de bienvenida de la residencia: “Es la única forma de conocer a alguien”.

También asiste a todos los eventos comunitarios que puede y afirma que sentirse conectada marca una gran diferencia. “Sentir que alguien sabe cómo te llamas y que a alguien le importa lo que haces”, es un motivo de alegría.

Jugar

Una de las actividades favoritas de Wilson es el bridge, un juego de cartas que practica una vez a la semana de forma física y online todos los días, jugando por internet con dos de sus hijos. También asiste a partidas regulares de bridge por las tardes, lo que, según ella, ayuda a unir a la gente. “Es muy divertido. Conoces a gente encantadora mientras juegas al bridge”, apostilla.

Comer “lo que te haga sentir bien”

Por muchos planes que pueda tener, para ella es vital llevar una alimentación equilibrada para mantener su cuerpo con energía. Una de sus comidas favoritas es el guiso de marisco, aunque come verduras todos los días. Gracias a estos pequeños hábitos, asegura que se siente bien “todo el tiempo”, al tiempo que concluye que “quejarse no sirve de nada”.