En España, el 37% de los trabajadores cobra el salario mínimo interprofesional (SMI) o incluso menos, y cerca de cuatro millones cobran solo el SMI, dentro de los 20,6 millones según el Instituto Nacional de Estadística (INE). El salario mínimo para 2026 son 1.221 euros brutos al mes, mientras que el Ingreso Mínimo Vital alcanza su cuantía máxima, fijada en los 1.613,92 euros al mes para las unidades de convivencia más grandes. Esto hace que muchas personas preguntarse si es mejor trabajar por el salario mínimo o cobrar el Ingreso Mínimo Vital.
La respuesta es que siempre será mejor trabajar que cobrar el ingreso mínimo vital, y por varios motivos. Mientras se trabaja, aunque se cobre el salario mínimo, se cotiza para tener derecho a las prestaciones contributivas de la Seguridad Social. Es el poder tener derecho a futuro a una pensión de jubilación, incapacidad permanente o a las prestaciones por desempleo del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE).
Por otro lado, el ingreso mínimo vital es una prestación de carácter no contributivo, es decir, que no cotiza ni para la jubilación ni para ninguna prestación, ya que su condición es la de una renta garantizada o, lo que es lo mismo, garantizar un mínimo de ingresos.
Además, según la Ley 19/2021, que es la que regula el Ingreso Mínimo Vital, la cuantía no es fija, ya que es un complemento a los ingresos. La Seguridad Social asigna una cuantía en función de la unidad de convivencia, la cual va desde los 733,60 euros al mes hasta los 1.613,92 euros mensuales, y los restará de los ingresos, siendo esa diferencia la cuantía del IMV. Estas son las cuantías para 2026:
| Unidad de convivencia | IMV mensual |
|---|---|
| Beneficiario individual | 733,60 € |
| 1 adulto y 1 menor, o 2 adultos | 953,68 € |
| 1 adulto y 2 menores, 2 adultos y 1 menor, o 3 adultos | 1.173,76 € |
| 1 adulto y 3 menores, 2 adultos y 2 menores, 3 adultos y 1 menor, o 4 adultos | 1.393,84 € |
| 1 adulto y 4 o más menores, 2 adultos y 3 o más menores, 3 adultos y 2 o más menores, o 4 adultos y 1 menor | 1.613,92 € |
Aunque el IMV tiene una mayor cuantía, hay un matiz importante, y es que los que trabajen cobrando el salario mínimo también pueden pedir el IMV, si cumplen con los requisitos.
El Ingreso Mínimo Vital se deja de cobrar a los 65 años
El Ingreso Mínimo Vital, aunque se puede cobrar de manera indefinida mientras se mantengan los requisitos, se deja de cobrar a los 65 años de edad. En ese momento, la persona deberá optar por pedir la pensión no contributiva de jubilación, cuya cuantía íntegra se sitúa en los 628,80 euros, aunque dependerá de los ingresos, pudiendo bajar hasta el mínimo del 25% (157,20 euros), o acceder a la pensión de jubilación contributiva.
En el caso de acceder a la pensión contributiva de jubilación, esta depende de las bases de cotización y del total de años cotizados, por lo que estar muchos años cobrando el ingreso mínimo perjudicará de cara a la cuantía de la pensión, además de que, si no se llega al mínimo de 15 años cotizados de los cuales al menos dos se encuentren dentro de los últimos 15 años, la Seguridad Social rechazará concederla.
En cambio, si se trabaja y se cobra el salario mínimo, esta persona seguirá cotizando para que, al final de su vida laboral, tenga una mayor pensión, ya que esta depende del total de años cotizados y de las bases de cotización, tal y como establece el artículo 205 de la Ley General de la Seguridad Social.

